viernes, 21 de abril de 2017

Editorial La Nación del 21 de Abril de 2017 y La Apología de la Discriminación.-

Es interesante ver como “La Tribuna de Doctrina” trata a la posible creación de nuevos derechos para los trabajadores.

En este sentido en la editorial del 21 de abril de 2017 transforma la mejor calidad de las relaciones laborales, en una contra a los efectos de la contratación.

Asimismo es sugestivo, como en su editorial, pretende transmutar las discriminaciones negativas en positivas en una forma solapada e hipócrita dirigida a las mujeres y su posibilidad de empleo.

Dependiendo con el cristal con que se mire, no sólo sería discriminación, sino una amenaza velada ; así como una discriminación por la orientación sexual, puesto que el proyecto de ley también contempla, a los efectos de la licencia, a las parejas de un mismo sexo.

El bloque parlamentario del FPV, con la primera firma de Wado de Pedro, ha presentado en la Cámara un proyecto de ley denominado “Protección para la primera infancia”.

En el mismo se extiende la licencia por maternidad de la madre de noventa (90) a ciento ochenta (180) días. Mientras que la del padre se extiende de dos (2) días, que tiene actualmente, a treinta (30) días.

A decir verdad una reforma necesaria, aunque quien suscribe el presente es partidario de que ambos padres tengan la misma cantidad de días de licencia.

Así también hay una clara alusión descalificadora hacia las parejas de un mismo sexo aduciendo o “preguntándose” irónicamente: Quién sería el otro progenitor. Siendo esta una decisión interna de la pareja.

Para ser gráficos el remate de la editorial es el siguiente: En ciertos exámenes pre laborales se suele preguntar por la situación afectiva de la futura empleada ante el temor del empleador a un embarazo y el juego de las consiguientes licencias.
La Nación no sólo hace una descripción “objetiva” de la selección de trabajadoras a un puesto de trabajo, sino en la manera en que está redactado, consiente que ello sea así.
De allí pues que, tomados todos los recaudos que las autoridades sanitarias aconsejen para la preservación de la salud de madres e hijos, se deberá ser cautelosos al aumentar los períodos de licencia, especialmente en tiempos de alta desocupación y mientras no vaya aumentando el empleo. De lo contrario, se podría terminar perjudicando a potenciales empleadas que cada vez podrían verse más excluidas de la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo.
En primer lugar es claro que se hace cargo que existe discriminación laboral cuando las mujeres están en época fértil y en pareja estable. ¿Será la forma de seleccionar personal de La Nación?. ¿Pareciese, no?
Lo cínico de esta editorial es que, atentando contra la posibilidad de que las trabajadoras y trabajadores obtengan mejoras en su relación de trabajo, hace la apología de la discriminación y aduce que esto favorecería a que las mujeres sean contratadas.
El último párrafo, que se parece más a una amenaza que a un análisis serio sobre legislación laboral, juega con la exclusión de las mujeres en el estructura ocupacional argentina con la frase “podrán verse “MÁS” excluidas de la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo”.
De ello se desprende con ese “MÁS” que La Nación expresa en la frase transcripta, que es natural la exclusión de las mujeres en lo laboral y/o la discriminación en varios ámbitos de la relación de empleo, tal como lo es el salario.
Resulta muy evidente que esta editorial es la voz de un empresariado hegemónico y concentrado que en cuanto a las relaciones de poder y de derechos, se creen los dueños de los mismos.
En realidad, la crítica a este proyecto de ley, no es una crítica en sí misma al proyecto, es demostrar con ello la fortaleza de clase, en la lucha de clases de este período, donde los sectores dominantes de la sociedad argentina, quieren demostrar que tienen la hegemonía del poder.

Black Canary

viernes, 7 de abril de 2017

No hay herramienta sindical que envejezca.


En general la discusión del derecho de huelga se basaba, en que como todos los derechos, no es absoluto, sino que habría que reglamentarlo – visión con la que no concuerdo -.

Si bien, en algunos momentos se insinuó su vetustez, ello nunca pasó de ser anecdótico.

Sin embargo, en estos días viene habiendo una escalada sobre esta herramienta sindical en cuanto que es una medida que se encuentra envejecida, fuera de toda actualidad, ineficaz y perjudicial para la sociedad. Algunas de las personas que así lo han manifestado son el Presidente Mauricio Macri; la Vicepresidenta Gabriela Michetti  y el Ministro de Trabajo Jorge Triaca.

Basados en una supuesta modernidad, descalificando al movimiento obrero cuando lo trata de mafia, el paro se supondría una conducta patológica de la sociedad, una anomalía de la misma que como patología y anomalía hay que erradicar en un contexto social “moderno” – concepto este último que no define nada por sí mismo –

Esta idea de la "anomalía patológica" es propia de los regímenes autoritarios, puesto que al ser una conducta irracional debe ser desterrada de una forma u otra – esto de una “forma u otra” por supuesto y por sobre todas las cosas incluye la represión -.

Un gobierno que en las formas dice ser dialoguista nunca descartaría la dinámica del conflicto y los derechos que de allí emanan., pero que en los hechos es sordo y mudo, 

El conflicto es inherente al juego democrático, le otorga cierta sustancia y, dentro de esa dinámica el derecho de huelga estará siempre latente.

El conflicto no es otra cosa que la manifestación, en general, de dos posturas distintas, no deja de ser en el fondo la discusión entre dos visiones que pueden ponerse de acuerdo mediante el diálogo sin que haya medidas de acción directa o puede ser que se necesiten diversas acciones – entre las cuales está el paro - para sentar a la otra parte a dialogar y tratar de sentar las posturas con el afán de poder llegar a un acuerdo sobre tales posiciones.

El Gobierno de Mauricio Macri no dialoga, hace que dialoga para las cámaras de televisión y los demás medios de comunicación, ante ello resulta muy difícil la resolución de cualquier conflicto.

Es lo que ha ocurrido con los docentes, en vez de hacer honor a ese diálogo que propone, fogonea aún más el conflicto: trata a sus dirigentes de corruptos; a los trabajadores de la educación de vagos; ofrece cifras de aumento irrisorias que el mismo gobierno sabe que son inaceptables; la justicia le debe decir que tiene que cumpla con la ley para que se abra la discusión salarial a nivel nacional; subestimando tanto a los maestros como a los demás sectores que entran en conflicto, ya sea laboral o social, argumentando que van por el “chori u la coca”.

Asimismo, entra en un macartismo – esto sí es vetusto – "intimándolos" a que revelen su filiación política, hasta llegar a que sea una conducta antisindical; tal como lo es tratar de utilizar pasantes o hacer diferencias de ingresos entre los que van a la huelga y los que nno

Todo ello no es porque el paro sea una herramienta envejecida, sino que es una posición de clase.

A esto viene que hay otro concepto que no ha enmohecido - pero así lo quieren instalar los sectores  dominantes – que es la lucha de clases.

Esta sigue y seguirá presente, mientras la sociedad vaya en camino a una más que importante inequidad.

Y porque la lucha de clases no ha “encanecido” porque ello se palpa día a día y, más aún cuando hay un gobierno que se presenta como liberal a ultranza.

¿Sino que es el conflicto docente?; ¿Qué es el conflicto de Cresta Roja?; ¿Qué es el conflicto de SANCOR?; ¿Qué es el conflicto de Volkswagen? ¿Qué es la puja salarial y de condiciones de trabajo?, podría seguir enumerando cosas pero este artículo se haría demasiado extenso.

Y ante ello la respuesta de los trabajadores puede ser muy variada.

La huelga como derecho es muy amplia y comprende distintas medidas – desde una volanteada hasta la toma del lugar de trabajo – medida esta última que la justicia ha avalado sino se producen daños a la propiedad –

Por supuesto el paro es una de esas medidas: Es una herramienta vieja? Sí porque los trabajadores la han utilizado desde los albores de la instalación del capitalismo.

Es una herramienta vetusta? No, para nada y en general, la puja salarial se ha definido y se define con alguna medida de fuerza de por medio, incluyendo entre ellas el paro.

La Asociación Bancaria tuvo un conflicto con el Banco Central por el despido de 40 trabajadores, la entidad sindical recurrió a varias medidas de fuerza, entre ellas el paro. Así se logró la reivindicación de los puestos de trabajo.

El mismo sindicato resolvió la puja salarial con varias jornadas de paro.  

Si fuera vestusta, desfasada en el tiempo, inapropiada. Como es que resuelven tantos conflictos, con dicha acción directa ?

Cualquier medida de fuerza es válida y no vetusta. Son las organizaciones sindicales las que deciden cual es la mejor herramienta a utilizar ante un conflicto.

Ni el Presidente de la Nación; ni la Vicepresidenta; ni el Ministro de Trabajo, ni ninguna persona extraña al movimiento obrero puede decirles que herramienta utilizar:

Al degradar tal medida, por elevación se les está diciendo cuales son las acciones a utilizar: No al paro; no a los piquetes y después? No a las medidas de acción directa?.

Esta es una concepción autoritaria, de regímenes autoritarios.

Así trataban al derecho de huelga las distintas dictaduras que pasaron por el país, así trataba a la huelga el fascismo; la falange y el nazismo.

Esta actitud de estigmatizar a los sindicatos, a sus dirigentes y por supuesto a las medidas de fuerza, no solamente es una conducta autoritaria, sino que remite a Civilización y Barbarie, nuevamente.

En realidad este gobierno encarna en todas sus acciones a ese concepto Sarmientino.

La democracia del PRO es muy particular: La democracia viene marchando!!

  

Black Canary

miércoles, 5 de abril de 2017

De manifestaciones buenas y “republicanas” a manifestaciones malas y “golpistas”



El Señor Pablo Mendelevich escribe ayer en La Nación una columna titulada “Un golpismo explícito lleno las calles de gente”

De entrada ya me parece un tanto sádico hablar de golpismo desde un medio de comunicación que avaló el golpe militar del 76 siendo cómplice de esa dictadura, al esconder el avasallamiento de los derechos humanos y el terrorismo de Estado.

Vaya paradoja!

Remarca la “civilidad” de la marcha del primero de abril. Ensalzándola como una manifestación colectiva en pos de la democracia y la República y, por supuesto, en apoyo al gobierno actual.

Ello en contraste con las marchas de la CGT, docentes, de ambas CTA,  del paro del 6 de abril y determinados dichos de Cristina Fernandez de Kirchner.

Todo ello configuraría una entente golpista cuyo motor es el Peronismo y por sobre todas las cosas, lo que Mendelevich llama el “Kirchnerismo Residual”.

En principio deberíamos discutir a que le llamamos gobierno democrático.

¿Un gobierno es democrático por el simple hecho de haber obtenido la mayoría de los votos en segunda vuelta – recordemos que con una exigua ventaja-?

Cuando los representantes elegidos por el sufragio de la sociedad gobiernan para un sector muy pequeño de la comunidad, siendo esta, además, la clase dominante, podemos decir que hay una legitimidad legal y formal de origen.

Sin embargo, ¿ se lo puede catalogar, rigurosamente,  de democrático?

Los Griegos a este proceso le llamaban la conversión de Democracia en Oligarquía.

Esta  era y es una de las deformaciones de la democracia y se da cuando los representantes gobiernan para unos pocos.
O sea, que para que a un gobierno se lo califique de democrático, no solo deben concurrir los votos, sino que sus actos de gobierno deben estar dirigidos a las mayoría de pueblo y, en especial, a los sectores más postergados de la sociedad.

Para que ello o ocurra una de las pautas fundamentales es la distribución equitativa del ingreso.

Otra pauta esencial es que el conflicto es el motor de la democracia y la negociación es su forma de canalización.

Si el actual gobierno vitupera y estigmatiza a los dirigentes, si pone al conflicto como una enfermedad patológica de la sociedad, está al ¿borde? del autoritarismo. Porque si es así a una patología hay que combatirla y en términos políticos ello implica reprensión.

De ello ya ha habido algunos ensayos.

Ante todo esto es muy difícil calificar de democrático y republicano a esta administración.

Esta mucho más emprentado a una Oligarquía Autoritaria que aquel de democracia.

La simple democracia formal no asegura que un gobierno sea democrático, para ello debe concurrir la substancia, lo que varios politólogos definen como democracia sustantiva.

Como buen Macartista Mendelevich, contrapone a este “buen gobierno” el proceso venezolano – al que seguramente no conoce en profundidad, salvo lo que dicen los medios hegemónicos- y este sería la aspiración del “ Kirchnerismo Residual”.

Pone en boca de Nestor Kirchner y de Cristina Fernandez esa aspiración.

Recordando una frase del ex presidente “Nos dicen Kirchneristas para bajarnos el precio, nosotros somos peronistas”.
Manipulando lo que fue el apoyo que en su momento tuvo el proceso venezolano por Nestor Kirchner y Cristina Kirchner pretende hacer un panegírico de sus pensamientos.

El Peronismo desarrollado por el y la ex presidenta de la Nación, simplemente, una continuidad histórica de los Gobiernos de Perón entre 1946 y 1955, hablando de golpes a gobiernos democráticos.

El Peronismo no necesita abrevar, tener como espejo ningún ejemplo de países hermanos.

El Movimiento Peronista tiene sus propios principios y doctrina que le alcanza y le sobra para hacer de ello un gobierno sustantivamente, democrático.

Si alguien ha sufrido los golpes de Estado ha sido el Peronismo, sufrimiento en forma literal.

En Junio de 1955 el Almirante Rojas bombardeo Plaza de Mayo. Murieron casi 500 trabajadores y más de mil resultaron heridos.

El golpe de estado de septiembre de aquel año no solo proscribió a Peron, sino que lo hizo con el peronismo.

Este tenía vedado participar de cualquier elección, proscripción que se mantuvo hasta 1973 (18 años de proscripción, lo que incluye al gobierno de Arturo Ilia que pareciera ser la “santidad” democrática, sin embargo mantuvo esa proscripción)

En  la dictadura de Rojas y Aramburu, se encarceló a más de mil dirigentes sindicales, Felipe Vallesse con 21 años se convierte en el primer desaparecido de las fuerzas represivas.
El peronismo no se podia, ni se podían siquiera nombrar las palabras peronismo, Perón o Evita, obviamente, como ya lo he manifestado, no se podía presentar a elecciones.

Tal es así que cuando en Alianza Andrés Framini ganó las elecciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires, la misma fue anulada.
Todo aquel que se identificaba como peronista era perseguido, encarcelado o reprimido o reprimido y encarcelado.

Con el golpe del 76 se inicia la etapa más nefasta de nuestro país donde treinta mil desaparecido fueron el saldo primario, alguno de estos militantes, otro dirigentes sindicales, delegados de empresas, estudiantes y de todas las profesiones que en su gran mayoría eran peronistas.

Para salirnos de duda de cierto relato tergiversado. ¿Eran Guerrilleros? El que contesta a esta pregunta es el propio Jorge Rafael Videla en la Navidad del 75.

En un discurso al “Pueblo Argentino”, manifiesta que la guerrilla está aniquilada y que solo resiste un pequeño foco en Tucumán – raro que la comunicación de esto la diera el general Videla y no la Presidenta de la Nación que constitucionalmente era la Jefa de las Fuerzas Armadas -.

Esto implica que el golpe ya era un hecho y que la fecha del 24 de Marzo fue una formalidad para que se practique la toma del formal delpoder político.

Si la mayoría de las desapariciones fueron entre el 76 y el 78, tal como se exponen en los documentos desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, evidentemente, los desaparecidos no fueron guerrilleros.

Sin embargo ni La Nación, ni Clarín, ni Pablo Mendelevich denunciaron lo que estaba pasando.

Es más Mendelevich fue columnista de las revistas Redacción y Confirmado.
La primera de ellas el 24 de Marzo de 1976 tituló “Se acabo la pesadilla”.

Mientras que “Confirmado” fue uno de los medios que ayudó a derrocar a Ilia.

Uno de los gobiernos que Mendelivich menciona para poner al Peronismo como un movimiento golpista.

Todo muy democrático en la vida del columnista.

Es algo así como que el Lobo hable de lo buenas que son las ovejas.
Hoy hablan de golpismo, cuando desde la cuna fueron golpistas.
Y por qué hablan de golpe?

Porque precisamente los que están gobernando son la pata civil de la dictadura del 76, o sus descendientes o aquellos que no lo dicen pero se sabe que están de acuerdo con esa tremenda, terrible etapa de nuestra historia.  Lo que, por supuesto, incluye a Mendelevich.

Asimismo enfrentando a las manifestaciones populares, con la reducida plaza del 1ro de abril que al lado de aquellas no dejan de ser una anécdota y no una plaza formidable como pretende el Señor Pablo Mendelivich.

Todo esto sigue teniendo el trasfondo de Civilización y Barbarie, reeditado desde Sarmiento siglo a siglo por la minoría acaudalada de esta sociedad y esa es precisamente, la verdadera grieta.


Carlos Luis Robinson Marin

miércoles, 8 de marzo de 2017

Encrucijadas del sindicalismo ante un gobierno liberal.-


En la década del 90 el sindicalismo sufrió una encrucijada parecida, quizá “más justificada” porque el liberalismo hizo su ascensión fue de la mano del triunfo del Partido Justicialista en las elecciones de 1989.
Está claro, de todas maneras, el sindicalismo no puede apoyar ningún gobierno, cualquiera fuere el signo político, que ejecute políticas liberales.

Este tipo de políticas siempre golpean a los sectores populares y como consecuencia de ellos a los trabajadores.

Sin embargo, un sector importante del sindicalismo ha quedado atrapado en una telaraña que ellos mismos fabricaron de la cual no pueden, ni saben salir.

Las críticas acérrimas al kirchnerismo - muy poco justificadas – volcaron a ciertos sindicatos a apoyar – en algunos casos en forma implícita y otros en forma explícita – a la candidatura de Mauricio Macri, inclusive a algunos dirigentes como Hugo Moyano que de mucha importancia en la resistencia al gobierno liberal que encaró en aquel entonces Carlos Menem.

Gremios enrolados en la CGT – no todos – “luchaban” contra la “terrible cuestión ganancias”, mientras que en la actualidad a pesar de los índices de desempleo; las suspensiones que se suceden a diario: el veto a la ley de antidespidos; el aumento las tarifas de los servicios públicos; el inflación que prácticamente se duplicó; la salarios que día a día pierden poder adquisitivo, aún están pensando si van a hacer una medida de fuerza.

Una respuesta muy anticipada a esto la dio en su momento el Secretario General de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo – insospechado de ser Kirchnerista – cuando le preguntaron por quien se inclinaba Scioli o Macri y el mismo contesto: “Prefiero seguir discutiendo ganancias con la continuación de este gobierno y no puestos de trabajo y rebajas salariales con Macri”.

Esto no era premonitorio, sino una simple observación de la cuestión política.

Hoy el Secretario General de la Asociación Bancaria lidera lo que se ha dado en llamar Corriente Federal de los Trabajadores; más el Núcleo del MTA, aunque con algunas bajas como Guincheros; Dragado y Balizamiento; Camioneros, entre otros.

Este conjunto de sindicatos – Asociación Bancaria incluida – es la verdadera oposición sindical al modelo liberal. Asimismo esta corriente tiene lazos con ambas CTA, lo que es de vital importancia para los trabajadores, puesto que desde el sector que se enfrenta a las políticas de pauperización de los sectores populares se está forjando una unidad en la acción.

Ahora bien, la conducta que reflejan los sindicatos que han quedado atrapado en la encrucijada macrista, implican varias consecuencias:

1)     Por un lado se están cavando su propia fosa puesto que ante el panorama político actual y su posible proyección pueden verse sobrepasados por las bases o van a producir el desánimo de las mismas, cualquiera de estos resultados –por causas diferentes- hacen mella negativa en esas organizaciones sindicales.

2)    Ponen en duda el modelo sindical argentino, no porque este no sea – según mi punto de vista – el mejor modelo de acumulación de la fuerza y potencia conflictiva, sino porque las conductas de los dirigentes hacen que, para la opinión pública y para aquellos que no están consustanciados con lo que implica el modelo sindical y su filosofía interna – conducta y modelo se identifiquen a pesar que es una identificación irreal.

3)    El posible ascenso del sindicalismo trotskista. Este no es malo por sí mismo, pero las experiencias históricas como las de SITRAC Y SITRAM por ejemplo, tienen como resultado la proliferación de sindicatos por empresa y la desconcentración de la fuerza de los trabajadores.

Ello que mal se llaman sindicatos clasistas, en el fondo, atentan contra la fuerza de los trabajadores, precisamente, por la desconcentración o descentralización sindical.

Además un problema grave de los sindicatos comandados por trotskistas es que los conflictos son a todo o nada y si el conflicto no llega a buen puerto los daños para los trabajadores son inmensos. La negociación, prácticamente, no es una opción.
        
El daño que está haciendo este sindicalismo cuya tela de araña ha sido de su propia arquitectura y en la que ha quedado atrapado es más que importante.

Queda planteado así con conflicto macro – intersindical del cual depende el futuro de los trabajadores y por ende del país.

Esta puja se encuentra dada entre el sindicalismo enmarañado y el sindicalismo que responde a las demandas populares.

Hay una gran oportunidad si el conflicto se decanta hacia estos últimos que van dando pequeños pero constantes pasos para ganerse el apoyo de la mayoría de los trabajadores en el ámbito macro – estructural.

Si el sindicalismo que prevalece es el enmarañado tendrá que ser con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, sino el futuro será muy aciago o con una conflictividad desorganizada.

Black Canary

lunes, 22 de agosto de 2016

Zonceras Liberales Presenta: “LAS TARIFAS”.-


El debate sobre el tema tarifario contiene varias zonceras las que trataremos de ir decantando, sin que ello signifique que su orden tenga alguna prioridad:

Sin aumento de tarifas no hay inversión:
Ello sólo puede ser así, si obviamente se quitan los subsidios al sector energético, direccionado a que las familias e, inclusive, el sector productivo tengan que abonar una tarifa menor.

Entonces sí el aumento de tarifas puede – y solo puede – llegar a redundar en inversión posterior.

Sin embargo, para la dinámica empresarial, previo a la inversión está la rentabilidad y, dependiendo de cual fuere la voracidad empresaria – la que en nuestro país es hipersensible – habrá posibilidad de inversiones.
Esto hablando, por supuesto,, de las empresas ya instaladas, las que en sus balances dicen haber invertido, en un promedio de $ 400.000.000 por año.

Todas las empresas aluden al retraso tarifario pero, ¿Cómo se entiende que si EDESUR S.A. ha invertido la suma que hemos referido, precedentemente, y ha tenido una utilidad en 2015 de $ 1.342.000.000 o EDENOR S.A. que también, ha denunciado en su balance inversiones por encima de las realizadas por EDESUR S.A. haya tenido utilidades en el 2015 por $ 1.142.000.000?

¿A QUÉ SE ESTARÍA LLAMANDO RETRASO TARIFARIO?.

Claro está que aquí habría que investigar qué pasó con el dinero que las mismas empresas denuncian, en sus balances, que han invertido y cuáles han sido el resultado final de esas obras de inversión, porque a la luz de lo acaecido en los últimos tiempos parecen no verse los resultados.

Sin perjuicio de ello y, tomando como cierto lo manifestado en los balances en estos últimos doce años, donde prácticamente, no ha habido aumento tarifario; ha habido inversiones y también ha habido ganancias empresarias.

Porque más allá de las quejas de las empresas de servicios públicos a la comunidad y, sacando ya la década del 90 en la cual se instalaron: ¿cómo pueden ser que estas empresas – multinacionales en todos los casos – aún se queden en el país si no obtienen ganancias y/o utilidades? ¿No vamos a creer a esta altura del partido que son emprendimientos altruistas?.

Esto da por tierra que los subsidios estructurados en la “pesada herencia” no compensaran tarifas, así como según los balances empresarios que no se hicieran inversiones.

Pero a ello hay que sumarle además las inversiones hechas desde el Ministerio de Planificación que, efectivamente, se hicieron, pero eso sería parte de otra nota.

Por otro lado se habla de nuevas inversiones, en términos de nuevos emprendimientos empresarios, no ya de aquellos que tienen su capacidad instalada, o sea que el aumento de tarifas haría más atractivo la inversión en el país de nuevas empresas.

Pero: ¿Qué nuevas empresas? ¿Se van a abrir las áreas de concesión? ¿Se permitirá que nuevas empresas compitan con EDENOR; EDESUR; EDELAP; o con GAS NATURAL BAN o METROGAS?  

La única forma que te puedan decir estas cosas es que, precisamente, jueguen con tu ignorancia de cómo funcionan los servicios públicos y cuál es la posibilidad de estructura empresaria en ellos.

Sin aumento de tarifas hay caos, inflación y el “apocalipsis”.-
Lo peor de esta máxima liberal no es que es una gran mentira, sino que además esconde sobre sus hombros, lo que la mayoría de los chantajes liberales esconden: la transferencia de riqueza a los sectores dominantes.

Por qué?

En primer lugar, los mal denominados “ajustes” en clave liberal significan que los sectores medios y de bajos recursos soporten las estructura social sobre su espalda.

Ello implica una decisión política clara de en quien debe recaer el peso de salir de una crisis o de ejecutar un plan de crecimiento – crecimiento económico, no significa en sí mismo mayor empleo, ni una mejor distribución del ingreso -.

Esto tiene como consecuencia que siempre hay una opción alternativa a una decisión política de ese tipo o de cualquier tipo, no hay determinismos económicos, hay decisiones políticas que determinan el destino económico de un país.

Lo perverso de esta “máxima” es que, como se ha visto en la práctica, la sociedad estuvo más cerca del caos con el “ajuste” en las tarifas que sin él.

Que además un ajuste de ese tipo genera inflación directa e indirecta – sin entrar a hablar de cierre de pequeñas y medianas empresas, desocupación y otras nefastas consecuencias -.

Inflación directa porque un aumento de tarifas de ese tenor impacta de lleno en el índice de inflación  e, indirecta porque repercute en mayores costos de las empresas y estos se trasladan a los precios que, obviamente, aumentan el índice inflacionario.

Es muy rara la lógica liberal!!! Cuando se quiere justificar la ecuación mayores ingresos a los sectores de mayores recursos, con frotar la uña con agua se cae el esmalte.

El fallo de la Corte es un acto de “justicia” y un “cachetazo” al Gobierno.

Aunque el fallo puede tener varias lecturas políticas y, con él, cada uno puede llevar agua para su molino, lo cierto es que:

a)    La sentencia, no ahonda en la cuestión de fondo – si el aumento es justo ó no, porque para la “justicia” ese es un problema político –
b)   Es una decisión que se basa en la legalidad formal – no se hicieron las audiencias –
c)    Solamente abarca a los consumidores residenciales.
d)   Lo único que demanda es la realización de audiencias públicas.

Consecuentemente con ello, si bien anuló el “tarifazo” a los consumidores residenciales, lo hizo por una cuestión formal y no por una razón de fondo.

Ello quiere decir que lo que la Corte ha dicho es que: “Si quieren aumentar las tarifas tienen que cumplir con las formalidades de la ley, sino no son válidas”

¿Deslegitimó la Corte al gobierno?

Sí y no.

Sí porque le dijo “de esta forma no procede”, pero al mismo tiempo como no se pronunció, ni se va a pronunciar por la cuestión social que implica el aumento de tarifas, se impone que una vez cumplido el requisito formal, el aumento de tarifas estará totalmente legitimado en términos legales.

Al mejor estilo “Hijo de Pierri” la Corte Suprema de Justicia le dijo al Gobierno de Cambiemos: “Boludo!! hacé las cosas bien” y de paso, le descomprime un poco el escenario político candente que venía en alza.

Muy por el contrario a lo que muchos creen, la Corte ha sido – probablemente lo sea en todo su mandato hasta que vaya viendo cambio de vientos – el mejor asesor que tuvo en el tema tarifas y, el mejor “Ministro” en ejecutar las acciones en pos de conseguir el objetivo del aumento.

Ningún acto de “Justicia”, mucho menos un “Cachetazo”.-

Tarifas y el debate de fondo:
Pero la “zoncera” más grave está como siempre en el fondo de la cuestión.

El debate aumento de tarifas sí, aumento de tarifas no, aumento de tarifas gradual o más o menos, esconde una discusión más profunda.

La lucha CONTRA un modelo liberal – y resalto contra porque es mentira que vengan siquiera a “derramar” algo, sino por el contrario a concentrar riqueza y Capital - es la lucha por una sociedad justa, libre y soberana.

Es oponer un modelo que haga de lo colectivo, de lo solidario, de lo distributivo, de lo social, de lo comunitario una meta en común.

Para un modelo liberal como el que hoy gobierna el país la tarifa de un servicio público es un bien de mercado y es ahí cuando la discusión en realidad se acaba.

Cuando aceptamos que la luz tiene un precio que es un bien de mercado, que el gas tiene un precio que es un bien de mercado; que el agua tiene un precio que es un bien de mercado; que las telecomunicaciones tienen un precio que son un bien de mercado; que los pasajes de subte; tren y colectivo tienen un precio que son un bien de mercado o sea, que los servicios públicos esenciales son bienes de mercado, es allí donde hemos perdido la batalla.

Batalla que, obviamente, hasta el momento venimos perdiendo desde el momento mismo en que esos servicios se encuentran privatizados y, el Estado cada vez le otorga más poder a las empresas concesionarias.
Batalla que venimos perdiendo porque no damos el debate de fondo sobre si estos servicios deben ser bienes de mercado – como lo son hoy – ó deben ser bienes sociales que el Estado debe hacerse cargo para que los mismo sean lo más barato posible y que, no representen una carga sustancial en el bolsillo de los trabajadores, aún cuando en esa concepción se favorezca también a sectores de altos recursos.

No es un debate que atrasa como nos quieren hacer creer, es un debate más que necesario.

¿Importa, realmente, como son las tarifas en otros lugares del mundo? ¿Es estar inserto en el mundo que las tarifas de los servicios esenciales sean altas?
¿Alguien, prudentemente razonable, puede contestar ello afirmativamente?

Nos quieren hacer creer que “La Grieta” es un invento kirchnerista, sin embargo mientras haya concentración del Capital, es imposible que no haya grieta porque el Capital tendió a concentrarse desde su inicio – por eso el sistema previó desde su comienzo el delito de asociación ilícita para los trabajadores que se agruparan para hacer reclamos -.

“La Grieta” es ínsita al Capital, es un “invento” del sistema capitalista, la grieta no es otra cosa que la lucha de clases y se manifiesta en cada movimiento de los modelos liberales y el tema de los servicios esenciales, por supuesto, no escapa a esta dicotomía.

Quizá, si nos ponemos a pensar un poquito el lema PRO “En todo estás vos” es muy cierto y muy real.

El problema se centra que “ VOS” podés estar soportando todo el peso de la sociedad para la utilidad de los sectores dominantes – Modelo Liberal, Modelo Cambiemos, Modelo PRO – ó “VOS” podés estar en la puja de conseguir más y mejores derechos – Modelo Nacional y Popular; Modelo Social -.

En “TODO ESTÁS VOS”, pero las consecuencias de tu opción política no sólo ejerciendo el voto, sino en la construcción social y política hará que “VOS” seas peón o Alfil.

Black Canary

jueves, 4 de agosto de 2016

“EL VENENO DE LA SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES” – OTRA ZONCERA LIBERAL.-

Como es costumbre a la ideosincracia liberal la misma recurre a falacias descalificadoras, en general dogmáticas con poco sustento, para tratar de “dinamitar” los procesos y modelos populares de desarrollo.

Ese dogmatismo se centra principalmente en adjetivaciones tales como “populismo” – concepto que en el imaginario colectivo ha quedado como “mala palabra” pero que ninguno de sus propaladores podría definir exactamente -.

O en cierto relato amañado con una determinada “logica” – si así no se ofende al término – que a poco de andar pasa a ser ilógico e irrazanoble.

El Liberalismo siempre ha tratado de imponer un discurso único, en el cual no existe otra alternativa, otra posibilidad política que un modelo que concentre la riqueza en una pequeña clase dominante, esa clase dominante es la que debe “abastecer” la desarrollo del país y, si por algunas de esas cuestiones del destino esa Nación se “desarralla” o llega a algún estadío parecido, lo es a costa de los sectores populares que no participan del mismo.

Una muestra de ello es la columna de opinión de Manuel Adorni (@madorni) – Analista Económico y Docente Universitario –

Comienza su columna de este modo: En las últimas décadas, siempre ha resultado cómodo a nuestros gobernantes esgrimir su simpatía con el modelo de sustitución de importaciones, en el que, impidiendo el ingreso de productos del exterior, se logrará desarrollar una industria nacional pujante que dará empleo de calidad y crecimiento económico para todos. Tal vez por un populismo desmedido (como habitualmente ocurre) o simplemente por la ignorancia acerca de las consecuencias en cuanto a los beneficios del modelo, su implementación ha fracasado en cada intento…”

En primer lugar – y una de las primeras falacias – es importante destacar que sólo hubo dos períodos en la historia en los que se quiso imponer, realmente y con convencimiento, un modelo de sustitución de importaciones: 

1) Entre 1946 – 1955, abortado, no por su fracaso sino por un golpe de Estado de neto corte liberal.
Período de tiempo, cortísimo para la historia de un país donde se llego a desarrollar industria pesada de la importante como la de construcción de aviones, para poner un ejemplo.

2) Entre 2003 – 2015 donde, inclusive en medio de crisis mundiales se logró, de a poco ir reflotando industrias como la del cuero, el calzado, textil, automotriz, software entre otras y el nivel de vida de la población era bueno.

Esto quiere decir que es imposible hablar de las “últimas décadas” porque ni siquiera el gobierno de Alfonsín trató de implementar un modelo de sustitución de importaciones, mucho menos el de Carlos Menem; tampoco el de De La Rua, a Duhalde no se le puede atribuir en sí mismo ningún modelo de desarrollo económico y es recién con Néstor Kirchner – 2003 – que se empieza a hablar de sustitución de importaciones.

A pesar del corto – del cortísimo - tiempo de implementación en ambos períodos es imposible hablar de fracaso:

En ambos casos levanto el nivel de la población y la posibilidad de movilidad social, la clase trabajadora se vio incluida definitivamente a la vida social y política de la comunidad; el desempleo dio paso al pleno empleo y la posibilidad de vacacionar y tener posibilidades de consumo que otrora no había.

Los niveles de alfabetización pasaron a ser los óptimos. La creación de universidades y la posibilidad de acceso a esta de todos los sectores sociales fue una realidad.
Los avances en desarrollo, distribución de la riqueza, educación y derechos de los sectores medios y vulnerables no tuvieron parangón en ningún otro período de la historia política argentina.

Todo esto que estoy refiriendo es comprobable estadística, empírica, fáctica, económica y legalmente.

Si a esto se le llama fracaso, por supuesto, prefiero el fracaso al éxito que han tenido los proyectos liberales en argentina que con o sin prosperidad nunca benefició a los sectores populares.

Un ejemplo de ello fue la famosa Argentina del Centenario período en el cual se hablaba del país floreciente, del “Granero del Mundo”, sin embargo era una sociedad llena de conflictos sociales porque la famosa “bonanza” no “derramaba” hacia los sectores populares.

A ese modelo agroexportador se le pude llamar un modelo exitoso? Si cierran los números pero con las mayorías afuera, eso es un éxito? Si ese es el éxito, déjenme con el fracaso.

Los modelos liberales que se fueron implementando después de los primeros seis meses de gobierno alfonsinista hasta el 2003 produjeron la continuidad de la destrucción del aparato productivo que se inició en 1955, se profundizó en 1976 y se remató en tales períodos.

Con esos proyectos liberales llegamos al 2003 debiendo casi el equivalente a do PBIs, o sea a dos veces el Producto Bruto Interno, con un desempleo del 25 %; con el 60% de la población debajo de la línea de pobreza; sin industrias; con una economía informal de más del 60% y uno podría seguir enumerando desastres.

Haciendo una alegoría vendíamos nuestro país y quedamos debiendo otro.
Esto no fue fruto del mal llamado “populismo”, esto no fue producto de un modelo de sustitución de importaciones, por el contrario esto SÍ FUE CONSECUENCIA DE DÉCADAS DE PROYECTOS LIBERALES.

Y me planto ante el que quiera a debatir de qué cuño fueron esos proyectos, más allá, con que sello político llegaron a la Casa Rosada.  

Por ello ya en el primer párrafo de su columna Manuel Adorni parte de una falacia, de una mentira, el problema es que esta zoncera sobre “El Veneno del sustitución de importaciones” ni siquiera tiene el valor de un sofisma, porque estos se construían, a partir de la falacia, como un castillo lógico que dificultaba llegar al embuste. No es así en este caso.

El autor de la columna prosigue diciendo:Es difícil comprender por qué una buena parte de la sociedad sigue aceptando como positiva la frase "sustitución de importaciones" cuando la escucha en boca de algún dirigente mal informado. Seguramente crean que el resultado sería elemental: no se importarían determinados bienes, lo que implicaría creación de industrias nacionales para producirlos y cubrir esa demanda (ahora insatisfecha), y, con el nacimiento de estas, mejoraría el nivel de empleo en la economía, ya que a priori habría mayor mano de obra empleada. Simple y agradable, pero bastante lejano a lo que nos muestra la realidad.
Tampoco se comprende demasiado la obsesión que genera la patriótica sustitución de importaciones. En el mundo desarrollado, el sector que más riqueza genera es el de servicios (con más de un 60% del PBI de las principales economías del mundo) y no los sectores industriales. Hoy vivimos una revolución tecnológica en la que el valor está dado por la educación y la calidad, ya no tanto en procesos industriales repetitivos, donde de a poco la mano de obra humana va perdiendo terreno ante robots y máquinas que automatizan cada una de las etapas de producción; quienes dedicaban su fuerza de trabajo a los procesos industriales deberán comenzar a aportarla a sectores de servicios. Y esto no son malas noticias, sino simplemente una consecuencia de la evolución. En tal caso, la obligación del mundo no desarrollado es invertir en educación que nos permita fomentar las capacidades requeridas por estos nuevos tiempos; sin esta y sin la adecuada preparación, quedaremos fuera del mundo, ya no por no pagar nuestra deuda soberana o por ideologías contrapuestas con el hemisferio norte, sino por seguir pensando sobre ideas de un siglo al que hoy ya no pertenecemos. Ayer fue la revolución industrial, hoy es la revolución tecnológica…”
Algunas cuestiones importantes para señalar. Ese círculo virtuoso que señala sobre la sustitución de importaciones, donde Adorni lo señala irónicamente, debería tener un análisis más riguroso.
En principio hemos dicho ya, cuestión esta que se pude comprobar con dato duros, no sólo del INDEC, sino delas mismas Cámaras delas distintas actividades que en la industria textil, el cuero, el calzado, la industria de la alimentación; el juguete; la misma industria automotriz y, fundamentalmente la de autopartes; se estaba promocionando y logrando importantes avances en la industria del software; la industria satelital; la producción de reactores nucleares, entre otras varias, fueron fruto de un modelo de sustitución de importaciones que logró ir capeando una crisis internacional que empezó en el 2007 y aún no termina.
De una desocupación del 25 % se llegó a una desocupación del 5,9%; de un índice de pobreza de casi el 60% se bajó al 20%; de una economía informal de entre el 55 y el 60% se llegó al 33%; de deber casi dos PBIs a tener una deuda del 11% del PBI – desendeudamiento total – y a gobierno actual se le entrego un país con crecimiento del orden del 2,7% en plena crisis internacional y un déficit fiscal real del 2,9% - reconocido, recientemente por el INDEC de Todesca -. Me gustaría entonces que me expliquen cual es el fracaso y cual la “pesada herencia”?.
Ahora bien con un modelo liberal a ultranza en ocho meses vamos camino a restablecer los índices del 2001 y espero que no, a superarlos.
Advierte Manuel Adorni que en el mundo desarrollado el sector que más riqueza genera es el de servicios.
Aquí hay que detenernos en varias cuestiones:
En primer lugar es una afirmación dogmática, sin sustento, ni ejemplos reales es lo que hace siempre el liberalismo para crear lo que Jauretche denominaba zonceras.
En segundo lugar también se habla de riqueza en forma genérica. Un modelo es exitoso porque, simplemente, genere riqueza?  Y este es un debate de fondo.
Hay economías liberales que han generado riqueza pero, esa riqueza, se concentra en una clase dominante y, como ya hemos referido, nunca “derrama”. Ese es un modelo exitoso?
En este mundo Capitalista hay 62 personas que tienen la misma riqueza que todos los demás habitantes del planeta. ¿Qué tal?
Cuando se habla de modelo exitoso de economía de servicios se señala a la India. Macroeconómicamente sustentable; 6% de inflación anual, 65% de pobreza y explotación laboral. Riqueza concentrada en el 2% de la Población.
Aquellas economías basadas en la producción y distribución de servicios son las más vulnerables a las crisis económicas, por supuesto no voy a enfatizar una frase dogmática, voy a ejemplificar.

No hablo de países subdesarollados, hablo de países centrales. En Europa los países más afectados por la crisis internacional han sido aquellos que su economía se sustenta en los servicios y que tienen muy poco desarrollo industrial.

Cuales fueron los países europeos más afectados por la crisis? Al principio de ella Gran Bretaña, Islandia, España; Portugal; Grecia y los países del Este europeo.

La que sale primero y, la única que sale de dicha crisis es Gran Bretaña, que ante el rescate bancario empieza a sobrellevar la crisis. Por qué? Porque junto a Suiza son la banca internacional financiera y entonces los bancos son los primeros rescatados y los primeros en ganar en estas situaciones.

Ahora bien, que ocurre con los demás? Siguen inmersos en una crisis económica desde hace varios años, porque salvo los servicios básicos, estos son las cosas que primero se recortan y si no hay industria donde recostarse termina siendo un círculo vicioso de nunca acabar.

Tanto España, como Grecia y Portugal dependen, fundamentalmente, del turismo, la hotelería y la gastronomía. Los países del este europeo dependen de ello aún más.

Ninguno de estos ha podido sacar la cabeza de debajo del agua, esencialmente, porque han seguido un proceso de concentración del capital financiero y de las compañías de servicios; así como también la falta de estructura industrial no le da posibilidad alguna a estas economías de guarecerse al menos en un cierto repliegue que no destruya o impacte menos en el desempleo.

No sólo que una economía basada en los servicios no genera grandes cantidades de empleo, sino que declaradas las crisis, la expulsión de trabajadores es mucho más vertiginosa, no sólo por la precariedad que en general tienen esos empleos, sino también porque son los que la gente desecha primero.

Otro de los “errores” muy comunes de los economistas liberales es hablar de la revolución tecnológica en contraposición a la industrialización, que l industrailización ya fue y lo que vine es simplemente, la cuestión del conocimiento y la tecnología.

Sin embargo una cosa no se opone a la otra. Decir que los países como el nustro están destinados a proveer de cerebritos a los países centrales, que más o mnos es el mensaje de Adorni, es algo así como que nos declarmos en extinción.

Pero inclusive para producir tecnología se ncesita industria: Industria del Software; producción de insumos; computadoras, chips, smartphones; tablets; videos juegos, consolas; satétlites: cables de fibra óptica; reactores nucleares; si se quiere, paneles de enería solar; para eso también se ncesita la industrial del metal y del plástico y uno podría seguir enumerando muchas más industrias que hacen a la posibilidad que exita la tecnología o nuevas tecnologías, industrías en las cuales la robótica aún no h reemplazado al hombre; robótica que además necesita deindustria que tambíen necesita de trabajadores.

Ello pura y exclusivamente hablando de nuevas tecnologías y que, como expresé, me quedo corto.

Este somero ejemplo da por tierra  cualquier especulación sobre la “inutilidad” de la industria o su desfasaje histórico en el siglo XXI.

La sustitución de importaciones no es un veneno, por el contrario es la única salida paramun proyecto de país independiente económicamente y a su vez integrado al mundo pero con autonomía.

La propuesta liberal sigue siendo una propuesta dependiente de las economias centrales y en el fondo colonialista donde la riqueza se concentre en l lase dominante y no haya ditriución de la misma, porque el Estado no está para “intervenir” en la economía, aunque esta sea otra falacia liberal.

El Estado Liberal es tan o más interventor que en los gobiernos populares, nda más que inclina la balanza en favor de las minorías qu ostentan el capital concentrado.


BLACK CANARY