lunes, 22 de agosto de 2016

Zonceras Liberales Presenta: “LAS TARIFAS”.-


El debate sobre el tema tarifario contiene varias zonceras las que trataremos de ir decantando, sin que ello signifique que su orden tenga alguna prioridad:

Sin aumento de tarifas no hay inversión:
Ello sólo puede ser así, si obviamente se quitan los subsidios al sector energético, direccionado a que las familias e, inclusive, el sector productivo tengan que abonar una tarifa menor.

Entonces sí el aumento de tarifas puede – y solo puede – llegar a redundar en inversión posterior.

Sin embargo, para la dinámica empresarial, previo a la inversión está la rentabilidad y, dependiendo de cual fuere la voracidad empresaria – la que en nuestro país es hipersensible – habrá posibilidad de inversiones.
Esto hablando, por supuesto,, de las empresas ya instaladas, las que en sus balances dicen haber invertido, en un promedio de $ 400.000.000 por año.

Todas las empresas aluden al retraso tarifario pero, ¿Cómo se entiende que si EDESUR S.A. ha invertido la suma que hemos referido, precedentemente, y ha tenido una utilidad en 2015 de $ 1.342.000.000 o EDENOR S.A. que también, ha denunciado en su balance inversiones por encima de las realizadas por EDESUR S.A. haya tenido utilidades en el 2015 por $ 1.142.000.000?

¿A QUÉ SE ESTARÍA LLAMANDO RETRASO TARIFARIO?.

Claro está que aquí habría que investigar qué pasó con el dinero que las mismas empresas denuncian, en sus balances, que han invertido y cuáles han sido el resultado final de esas obras de inversión, porque a la luz de lo acaecido en los últimos tiempos parecen no verse los resultados.

Sin perjuicio de ello y, tomando como cierto lo manifestado en los balances en estos últimos doce años, donde prácticamente, no ha habido aumento tarifario; ha habido inversiones y también ha habido ganancias empresarias.

Porque más allá de las quejas de las empresas de servicios públicos a la comunidad y, sacando ya la década del 90 en la cual se instalaron: ¿cómo pueden ser que estas empresas – multinacionales en todos los casos – aún se queden en el país si no obtienen ganancias y/o utilidades? ¿No vamos a creer a esta altura del partido que son emprendimientos altruistas?.

Esto da por tierra que los subsidios estructurados en la “pesada herencia” no compensaran tarifas, así como según los balances empresarios que no se hicieran inversiones.

Pero a ello hay que sumarle además las inversiones hechas desde el Ministerio de Planificación que, efectivamente, se hicieron, pero eso sería parte de otra nota.

Por otro lado se habla de nuevas inversiones, en términos de nuevos emprendimientos empresarios, no ya de aquellos que tienen su capacidad instalada, o sea que el aumento de tarifas haría más atractivo la inversión en el país de nuevas empresas.

Pero: ¿Qué nuevas empresas? ¿Se van a abrir las áreas de concesión? ¿Se permitirá que nuevas empresas compitan con EDENOR; EDESUR; EDELAP; o con GAS NATURAL BAN o METROGAS?  

La única forma que te puedan decir estas cosas es que, precisamente, jueguen con tu ignorancia de cómo funcionan los servicios públicos y cuál es la posibilidad de estructura empresaria en ellos.

Sin aumento de tarifas hay caos, inflación y el “apocalipsis”.-
Lo peor de esta máxima liberal no es que es una gran mentira, sino que además esconde sobre sus hombros, lo que la mayoría de los chantajes liberales esconden: la transferencia de riqueza a los sectores dominantes.

Por qué?

En primer lugar, los mal denominados “ajustes” en clave liberal significan que los sectores medios y de bajos recursos soporten las estructura social sobre su espalda.

Ello implica una decisión política clara de en quien debe recaer el peso de salir de una crisis o de ejecutar un plan de crecimiento – crecimiento económico, no significa en sí mismo mayor empleo, ni una mejor distribución del ingreso -.

Esto tiene como consecuencia que siempre hay una opción alternativa a una decisión política de ese tipo o de cualquier tipo, no hay determinismos económicos, hay decisiones políticas que determinan el destino económico de un país.

Lo perverso de esta “máxima” es que, como se ha visto en la práctica, la sociedad estuvo más cerca del caos con el “ajuste” en las tarifas que sin él.

Que además un ajuste de ese tipo genera inflación directa e indirecta – sin entrar a hablar de cierre de pequeñas y medianas empresas, desocupación y otras nefastas consecuencias -.

Inflación directa porque un aumento de tarifas de ese tenor impacta de lleno en el índice de inflación  e, indirecta porque repercute en mayores costos de las empresas y estos se trasladan a los precios que, obviamente, aumentan el índice inflacionario.

Es muy rara la lógica liberal!!! Cuando se quiere justificar la ecuación mayores ingresos a los sectores de mayores recursos, con frotar la uña con agua se cae el esmalte.

El fallo de la Corte es un acto de “justicia” y un “cachetazo” al Gobierno.

Aunque el fallo puede tener varias lecturas políticas y, con él, cada uno puede llevar agua para su molino, lo cierto es que:

a)    La sentencia, no ahonda en la cuestión de fondo – si el aumento es justo ó no, porque para la “justicia” ese es un problema político –
b)   Es una decisión que se basa en la legalidad formal – no se hicieron las audiencias –
c)    Solamente abarca a los consumidores residenciales.
d)   Lo único que demanda es la realización de audiencias públicas.

Consecuentemente con ello, si bien anuló el “tarifazo” a los consumidores residenciales, lo hizo por una cuestión formal y no por una razón de fondo.

Ello quiere decir que lo que la Corte ha dicho es que: “Si quieren aumentar las tarifas tienen que cumplir con las formalidades de la ley, sino no son válidas”

¿Deslegitimó la Corte al gobierno?

Sí y no.

Sí porque le dijo “de esta forma no procede”, pero al mismo tiempo como no se pronunció, ni se va a pronunciar por la cuestión social que implica el aumento de tarifas, se impone que una vez cumplido el requisito formal, el aumento de tarifas estará totalmente legitimado en términos legales.

Al mejor estilo “Hijo de Pierri” la Corte Suprema de Justicia le dijo al Gobierno de Cambiemos: “Boludo!! hacé las cosas bien” y de paso, le descomprime un poco el escenario político candente que venía en alza.

Muy por el contrario a lo que muchos creen, la Corte ha sido – probablemente lo sea en todo su mandato hasta que vaya viendo cambio de vientos – el mejor asesor que tuvo en el tema tarifas y, el mejor “Ministro” en ejecutar las acciones en pos de conseguir el objetivo del aumento.

Ningún acto de “Justicia”, mucho menos un “Cachetazo”.-

Tarifas y el debate de fondo:
Pero la “zoncera” más grave está como siempre en el fondo de la cuestión.

El debate aumento de tarifas sí, aumento de tarifas no, aumento de tarifas gradual o más o menos, esconde una discusión más profunda.

La lucha CONTRA un modelo liberal – y resalto contra porque es mentira que vengan siquiera a “derramar” algo, sino por el contrario a concentrar riqueza y Capital - es la lucha por una sociedad justa, libre y soberana.

Es oponer un modelo que haga de lo colectivo, de lo solidario, de lo distributivo, de lo social, de lo comunitario una meta en común.

Para un modelo liberal como el que hoy gobierna el país la tarifa de un servicio público es un bien de mercado y es ahí cuando la discusión en realidad se acaba.

Cuando aceptamos que la luz tiene un precio que es un bien de mercado, que el gas tiene un precio que es un bien de mercado; que el agua tiene un precio que es un bien de mercado; que las telecomunicaciones tienen un precio que son un bien de mercado; que los pasajes de subte; tren y colectivo tienen un precio que son un bien de mercado o sea, que los servicios públicos esenciales son bienes de mercado, es allí donde hemos perdido la batalla.

Batalla que, obviamente, hasta el momento venimos perdiendo desde el momento mismo en que esos servicios se encuentran privatizados y, el Estado cada vez le otorga más poder a las empresas concesionarias.
Batalla que venimos perdiendo porque no damos el debate de fondo sobre si estos servicios deben ser bienes de mercado – como lo son hoy – ó deben ser bienes sociales que el Estado debe hacerse cargo para que los mismo sean lo más barato posible y que, no representen una carga sustancial en el bolsillo de los trabajadores, aún cuando en esa concepción se favorezca también a sectores de altos recursos.

No es un debate que atrasa como nos quieren hacer creer, es un debate más que necesario.

¿Importa, realmente, como son las tarifas en otros lugares del mundo? ¿Es estar inserto en el mundo que las tarifas de los servicios esenciales sean altas?
¿Alguien, prudentemente razonable, puede contestar ello afirmativamente?

Nos quieren hacer creer que “La Grieta” es un invento kirchnerista, sin embargo mientras haya concentración del Capital, es imposible que no haya grieta porque el Capital tendió a concentrarse desde su inicio – por eso el sistema previó desde su comienzo el delito de asociación ilícita para los trabajadores que se agruparan para hacer reclamos -.

“La Grieta” es ínsita al Capital, es un “invento” del sistema capitalista, la grieta no es otra cosa que la lucha de clases y se manifiesta en cada movimiento de los modelos liberales y el tema de los servicios esenciales, por supuesto, no escapa a esta dicotomía.

Quizá, si nos ponemos a pensar un poquito el lema PRO “En todo estás vos” es muy cierto y muy real.

El problema se centra que “ VOS” podés estar soportando todo el peso de la sociedad para la utilidad de los sectores dominantes – Modelo Liberal, Modelo Cambiemos, Modelo PRO – ó “VOS” podés estar en la puja de conseguir más y mejores derechos – Modelo Nacional y Popular; Modelo Social -.

En “TODO ESTÁS VOS”, pero las consecuencias de tu opción política no sólo ejerciendo el voto, sino en la construcción social y política hará que “VOS” seas peón o Alfil.

Black Canary

jueves, 4 de agosto de 2016

“EL VENENO DE LA SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES” – OTRA ZONCERA LIBERAL.-

Como es costumbre a la ideosincracia liberal la misma recurre a falacias descalificadoras, en general dogmáticas con poco sustento, para tratar de “dinamitar” los procesos y modelos populares de desarrollo.

Ese dogmatismo se centra principalmente en adjetivaciones tales como “populismo” – concepto que en el imaginario colectivo ha quedado como “mala palabra” pero que ninguno de sus propaladores podría definir exactamente -.

O en cierto relato amañado con una determinada “logica” – si así no se ofende al término – que a poco de andar pasa a ser ilógico e irrazanoble.

El Liberalismo siempre ha tratado de imponer un discurso único, en el cual no existe otra alternativa, otra posibilidad política que un modelo que concentre la riqueza en una pequeña clase dominante, esa clase dominante es la que debe “abastecer” la desarrollo del país y, si por algunas de esas cuestiones del destino esa Nación se “desarralla” o llega a algún estadío parecido, lo es a costa de los sectores populares que no participan del mismo.

Una muestra de ello es la columna de opinión de Manuel Adorni (@madorni) – Analista Económico y Docente Universitario –

Comienza su columna de este modo: En las últimas décadas, siempre ha resultado cómodo a nuestros gobernantes esgrimir su simpatía con el modelo de sustitución de importaciones, en el que, impidiendo el ingreso de productos del exterior, se logrará desarrollar una industria nacional pujante que dará empleo de calidad y crecimiento económico para todos. Tal vez por un populismo desmedido (como habitualmente ocurre) o simplemente por la ignorancia acerca de las consecuencias en cuanto a los beneficios del modelo, su implementación ha fracasado en cada intento…”

En primer lugar – y una de las primeras falacias – es importante destacar que sólo hubo dos períodos en la historia en los que se quiso imponer, realmente y con convencimiento, un modelo de sustitución de importaciones: 

1) Entre 1946 – 1955, abortado, no por su fracaso sino por un golpe de Estado de neto corte liberal.
Período de tiempo, cortísimo para la historia de un país donde se llego a desarrollar industria pesada de la importante como la de construcción de aviones, para poner un ejemplo.

2) Entre 2003 – 2015 donde, inclusive en medio de crisis mundiales se logró, de a poco ir reflotando industrias como la del cuero, el calzado, textil, automotriz, software entre otras y el nivel de vida de la población era bueno.

Esto quiere decir que es imposible hablar de las “últimas décadas” porque ni siquiera el gobierno de Alfonsín trató de implementar un modelo de sustitución de importaciones, mucho menos el de Carlos Menem; tampoco el de De La Rua, a Duhalde no se le puede atribuir en sí mismo ningún modelo de desarrollo económico y es recién con Néstor Kirchner – 2003 – que se empieza a hablar de sustitución de importaciones.

A pesar del corto – del cortísimo - tiempo de implementación en ambos períodos es imposible hablar de fracaso:

En ambos casos levanto el nivel de la población y la posibilidad de movilidad social, la clase trabajadora se vio incluida definitivamente a la vida social y política de la comunidad; el desempleo dio paso al pleno empleo y la posibilidad de vacacionar y tener posibilidades de consumo que otrora no había.

Los niveles de alfabetización pasaron a ser los óptimos. La creación de universidades y la posibilidad de acceso a esta de todos los sectores sociales fue una realidad.
Los avances en desarrollo, distribución de la riqueza, educación y derechos de los sectores medios y vulnerables no tuvieron parangón en ningún otro período de la historia política argentina.

Todo esto que estoy refiriendo es comprobable estadística, empírica, fáctica, económica y legalmente.

Si a esto se le llama fracaso, por supuesto, prefiero el fracaso al éxito que han tenido los proyectos liberales en argentina que con o sin prosperidad nunca benefició a los sectores populares.

Un ejemplo de ello fue la famosa Argentina del Centenario período en el cual se hablaba del país floreciente, del “Granero del Mundo”, sin embargo era una sociedad llena de conflictos sociales porque la famosa “bonanza” no “derramaba” hacia los sectores populares.

A ese modelo agroexportador se le pude llamar un modelo exitoso? Si cierran los números pero con las mayorías afuera, eso es un éxito? Si ese es el éxito, déjenme con el fracaso.

Los modelos liberales que se fueron implementando después de los primeros seis meses de gobierno alfonsinista hasta el 2003 produjeron la continuidad de la destrucción del aparato productivo que se inició en 1955, se profundizó en 1976 y se remató en tales períodos.

Con esos proyectos liberales llegamos al 2003 debiendo casi el equivalente a do PBIs, o sea a dos veces el Producto Bruto Interno, con un desempleo del 25 %; con el 60% de la población debajo de la línea de pobreza; sin industrias; con una economía informal de más del 60% y uno podría seguir enumerando desastres.

Haciendo una alegoría vendíamos nuestro país y quedamos debiendo otro.
Esto no fue fruto del mal llamado “populismo”, esto no fue producto de un modelo de sustitución de importaciones, por el contrario esto SÍ FUE CONSECUENCIA DE DÉCADAS DE PROYECTOS LIBERALES.

Y me planto ante el que quiera a debatir de qué cuño fueron esos proyectos, más allá, con que sello político llegaron a la Casa Rosada.  

Por ello ya en el primer párrafo de su columna Manuel Adorni parte de una falacia, de una mentira, el problema es que esta zoncera sobre “El Veneno del sustitución de importaciones” ni siquiera tiene el valor de un sofisma, porque estos se construían, a partir de la falacia, como un castillo lógico que dificultaba llegar al embuste. No es así en este caso.

El autor de la columna prosigue diciendo:Es difícil comprender por qué una buena parte de la sociedad sigue aceptando como positiva la frase "sustitución de importaciones" cuando la escucha en boca de algún dirigente mal informado. Seguramente crean que el resultado sería elemental: no se importarían determinados bienes, lo que implicaría creación de industrias nacionales para producirlos y cubrir esa demanda (ahora insatisfecha), y, con el nacimiento de estas, mejoraría el nivel de empleo en la economía, ya que a priori habría mayor mano de obra empleada. Simple y agradable, pero bastante lejano a lo que nos muestra la realidad.
Tampoco se comprende demasiado la obsesión que genera la patriótica sustitución de importaciones. En el mundo desarrollado, el sector que más riqueza genera es el de servicios (con más de un 60% del PBI de las principales economías del mundo) y no los sectores industriales. Hoy vivimos una revolución tecnológica en la que el valor está dado por la educación y la calidad, ya no tanto en procesos industriales repetitivos, donde de a poco la mano de obra humana va perdiendo terreno ante robots y máquinas que automatizan cada una de las etapas de producción; quienes dedicaban su fuerza de trabajo a los procesos industriales deberán comenzar a aportarla a sectores de servicios. Y esto no son malas noticias, sino simplemente una consecuencia de la evolución. En tal caso, la obligación del mundo no desarrollado es invertir en educación que nos permita fomentar las capacidades requeridas por estos nuevos tiempos; sin esta y sin la adecuada preparación, quedaremos fuera del mundo, ya no por no pagar nuestra deuda soberana o por ideologías contrapuestas con el hemisferio norte, sino por seguir pensando sobre ideas de un siglo al que hoy ya no pertenecemos. Ayer fue la revolución industrial, hoy es la revolución tecnológica…”
Algunas cuestiones importantes para señalar. Ese círculo virtuoso que señala sobre la sustitución de importaciones, donde Adorni lo señala irónicamente, debería tener un análisis más riguroso.
En principio hemos dicho ya, cuestión esta que se pude comprobar con dato duros, no sólo del INDEC, sino delas mismas Cámaras delas distintas actividades que en la industria textil, el cuero, el calzado, la industria de la alimentación; el juguete; la misma industria automotriz y, fundamentalmente la de autopartes; se estaba promocionando y logrando importantes avances en la industria del software; la industria satelital; la producción de reactores nucleares, entre otras varias, fueron fruto de un modelo de sustitución de importaciones que logró ir capeando una crisis internacional que empezó en el 2007 y aún no termina.
De una desocupación del 25 % se llegó a una desocupación del 5,9%; de un índice de pobreza de casi el 60% se bajó al 20%; de una economía informal de entre el 55 y el 60% se llegó al 33%; de deber casi dos PBIs a tener una deuda del 11% del PBI – desendeudamiento total – y a gobierno actual se le entrego un país con crecimiento del orden del 2,7% en plena crisis internacional y un déficit fiscal real del 2,9% - reconocido, recientemente por el INDEC de Todesca -. Me gustaría entonces que me expliquen cual es el fracaso y cual la “pesada herencia”?.
Ahora bien con un modelo liberal a ultranza en ocho meses vamos camino a restablecer los índices del 2001 y espero que no, a superarlos.
Advierte Manuel Adorni que en el mundo desarrollado el sector que más riqueza genera es el de servicios.
Aquí hay que detenernos en varias cuestiones:
En primer lugar es una afirmación dogmática, sin sustento, ni ejemplos reales es lo que hace siempre el liberalismo para crear lo que Jauretche denominaba zonceras.
En segundo lugar también se habla de riqueza en forma genérica. Un modelo es exitoso porque, simplemente, genere riqueza?  Y este es un debate de fondo.
Hay economías liberales que han generado riqueza pero, esa riqueza, se concentra en una clase dominante y, como ya hemos referido, nunca “derrama”. Ese es un modelo exitoso?
En este mundo Capitalista hay 62 personas que tienen la misma riqueza que todos los demás habitantes del planeta. ¿Qué tal?
Cuando se habla de modelo exitoso de economía de servicios se señala a la India. Macroeconómicamente sustentable; 6% de inflación anual, 65% de pobreza y explotación laboral. Riqueza concentrada en el 2% de la Población.
Aquellas economías basadas en la producción y distribución de servicios son las más vulnerables a las crisis económicas, por supuesto no voy a enfatizar una frase dogmática, voy a ejemplificar.

No hablo de países subdesarollados, hablo de países centrales. En Europa los países más afectados por la crisis internacional han sido aquellos que su economía se sustenta en los servicios y que tienen muy poco desarrollo industrial.

Cuales fueron los países europeos más afectados por la crisis? Al principio de ella Gran Bretaña, Islandia, España; Portugal; Grecia y los países del Este europeo.

La que sale primero y, la única que sale de dicha crisis es Gran Bretaña, que ante el rescate bancario empieza a sobrellevar la crisis. Por qué? Porque junto a Suiza son la banca internacional financiera y entonces los bancos son los primeros rescatados y los primeros en ganar en estas situaciones.

Ahora bien, que ocurre con los demás? Siguen inmersos en una crisis económica desde hace varios años, porque salvo los servicios básicos, estos son las cosas que primero se recortan y si no hay industria donde recostarse termina siendo un círculo vicioso de nunca acabar.

Tanto España, como Grecia y Portugal dependen, fundamentalmente, del turismo, la hotelería y la gastronomía. Los países del este europeo dependen de ello aún más.

Ninguno de estos ha podido sacar la cabeza de debajo del agua, esencialmente, porque han seguido un proceso de concentración del capital financiero y de las compañías de servicios; así como también la falta de estructura industrial no le da posibilidad alguna a estas economías de guarecerse al menos en un cierto repliegue que no destruya o impacte menos en el desempleo.

No sólo que una economía basada en los servicios no genera grandes cantidades de empleo, sino que declaradas las crisis, la expulsión de trabajadores es mucho más vertiginosa, no sólo por la precariedad que en general tienen esos empleos, sino también porque son los que la gente desecha primero.

Otro de los “errores” muy comunes de los economistas liberales es hablar de la revolución tecnológica en contraposición a la industrialización, que l industrailización ya fue y lo que vine es simplemente, la cuestión del conocimiento y la tecnología.

Sin embargo una cosa no se opone a la otra. Decir que los países como el nustro están destinados a proveer de cerebritos a los países centrales, que más o mnos es el mensaje de Adorni, es algo así como que nos declarmos en extinción.

Pero inclusive para producir tecnología se ncesita industria: Industria del Software; producción de insumos; computadoras, chips, smartphones; tablets; videos juegos, consolas; satétlites: cables de fibra óptica; reactores nucleares; si se quiere, paneles de enería solar; para eso también se ncesita la industrial del metal y del plástico y uno podría seguir enumerando muchas más industrias que hacen a la posibilidad que exita la tecnología o nuevas tecnologías, industrías en las cuales la robótica aún no h reemplazado al hombre; robótica que además necesita deindustria que tambíen necesita de trabajadores.

Ello pura y exclusivamente hablando de nuevas tecnologías y que, como expresé, me quedo corto.

Este somero ejemplo da por tierra  cualquier especulación sobre la “inutilidad” de la industria o su desfasaje histórico en el siglo XXI.

La sustitución de importaciones no es un veneno, por el contrario es la única salida paramun proyecto de país independiente económicamente y a su vez integrado al mundo pero con autonomía.

La propuesta liberal sigue siendo una propuesta dependiente de las economias centrales y en el fondo colonialista donde la riqueza se concentre en l lase dominante y no haya ditriución de la misma, porque el Estado no está para “intervenir” en la economía, aunque esta sea otra falacia liberal.

El Estado Liberal es tan o más interventor que en los gobiernos populares, nda más que inclina la balanza en favor de las minorías qu ostentan el capital concentrado.


BLACK CANARY

martes, 26 de julio de 2016

La Nación: TRIBUNA DE DOCTRINA y las Relaciones Laborales.-



Dos cuestiones simbólicas:

1)      No en vano el Diario La Nación se autotitula “Tribuna de Doctrina”. En ese sentido es uno de los medios más “sinceros”, nunca fue parte de la mal llamada “prensa independiente”.

¿Tribuna de Doctrina de quién?  De todo proyecto conservador o liberal – conservador.

Primero de los proyectos oligárquicos y después tribuna de doctrina de todo proyecto antipopular.

En fin representante “doctrinario” de la clase dominante de turno.

2)    Ha elegido sacar un artículo que “vestido” de “eclecticismo” apunta a destruir el corazón del modelo laboral y sindical argentino ícono del peronismo, el día que se conmemora la desaparicón física de Eva Duarte de Perón EVITA. 

Nada es casual y hasta ese punto llega el anatagonismo doctrinario de clase.

Más allá de las cuestiones simbólicas pasemos al análisis del editorial.

Ya desde el título mismo arranca con una precisión doctrinaria donde no cabe otra posibilidad que hacer lo que el artículo propone: “Un Cambio INDISPENSABLE en las Relaciones Laborales”.

Ello implica que es un cambio del que no se puede “prescindir”, por lo tanto conlleva un determinismo indefectible con lo cual el sistema de relaciones laborales, sin esta modificación, no podría funcionar efeciente y eficazmente.

Por supuesto, que para camuflar la precarización laboral a la que se quiere llevar al modelo laboral, la redacción del editorial está adornada de ciertos adjetivos, términos, conceptos que pretende hacer creer que hay cierta lógica protectoria en la propuesta.

Sin embargo, como iremos desgranando en este pequeño analisis, no es más que otra vuelta de tuerca a las “soluciones” propuestas en el 76 y en los 90.

Salvo la alusión a la “herencia recibida”, se vuelve, a los efectos de reformar las relaciones laborales a mencionar “el aumento del empleo privado”; “la mejora en la competitividad”; el aliento a la inversión y el aumento de “productividad”, vocablos muy noventistas y MatinezHozistas

¿Y que hace falta para eso? Reformar el modelo laboral a nivel individual y colectivo.

¿Pero que significa para “La Nación” – para la Tribuna de Doctrina – esa modificación?

No significa otra cosa que la pérdida de derechos de los trabajadores, su flexibilización, su precarización y minar su fuerza colectiva.

¿Por qué nos animamos a decir tal cosa?

El primer avance de ello está en el primer párrafo del editorial Se requieren modificaciones legales y estructurales, tanto en las reglas de alcance individual sobre el trabajador, como en las que hacen a los acuerdos colectivos…”  Esta frase viniendo de este diario queda claro adonde apunta. Si aún tuviesemos alguna duda de cual es su dirección proseguiremos examinando el texto del artículo.

Este primer avance es el contenido general conceptual de lo que la clase dominante pretende hacer con las relaciones laborales.

A continuación manifiesta que la causa fundamental para la creación de empleo si bien radica en un motivo, meramente económico – inversión + crecimiento – el modelo laboral no puede desalentar las inversiones.

Esta afirmación es parte de las zonceras liberales a saber:

a)     Si nos situamos en el período 76 – 83 nos encontramos con relaciones laborales hiperflexibilizadas: imposibilidad de accionar de los sindicatos; eliminación de las paritarias; eliminación de los convenios colectivos de trabajo sin embargo no hubo inversión, ni crecimiento y mucho menos creación de empleo.

b)    Si nos situamos en la década del noventa nos encontramos con flexibilización de las normas laborales; distintas formas de contratación que iban en contra del principio de indeterminación del contrato de trabajo; multifuncinalidad y polivalencia funcional de los trabajadores; descentralización de la negociación colectiva; casi nulas paritarias y obligación de las que se hicieran, se hicieran por empresa y por productividad; crecimiento macroeconómico hasta 1996 y sin embargo no hubo inversión genuina – porque la “inversión” mayor fue sobre las empresas privatizadas -; en algunas automotrices y después lo que mal se llama “inversión” especulativa y altísimo nivel de desempleo a partir de 1995 cuando se verificó el mayor crecimiento macroeconómico del perído de convertibilidad.

Como iremos viendo son las mismas propuestas que se encuentran en esta nota editorial que estamos analizando.

Obviamos, los párrafos que hablan de la democratización sindical porque si hay algo que le importa muy poco a La Nación es si estos se democratizan o no, sino si estos pierden fuerzas o no y, probablemente, cuando habla de democratización habla de “dispersión” sindical.

Un punto central a desagregar que se conecta con varios puntos más de la propuesta de “La Nación” es el siguiente:

 “…toda imposición o carga sobre el salario induce a la sustitución de mano de obra por capital, afectando el nivel de empleo…”. 

En esta afirmación – inteligentemente armada – incluye no solo al empleador, sino al trabajador argumentando que ello redunda en una disminución salarial.

Veamos: ¿Cuáles son esas imposiciones?

i)                   Jubilación
ii)                Obra Social
iii)              ART
iv)               PAMI
v)                 Subsidios Familiares.

Sin embargo, en este sentido “La Tribuna de Doctrina” estaría planteando: a) Eliminar el sistema jubilitario – por lo menos el financiado por los aportes y contribuciones -; b) Que los trabajadores no tengan Obra Social, o sea que al ya colapsado sistema de saluda pública sea imposible acceder al mismo y, por lo tanto la clase obrera no tenga acceso a la salud e, indirectamente, restarle poder a los sindicatos; c) Que los trabajadores no tengan cobertura por accidentes de trabajo; d) Que los jubilados no tengan Obra Social y recaigan en el sistema de salud pública a quien los gobiernos liberales viven desfinanciando, sumándole lo dicho en b); Que los trabajadores ante contingencias de nacimiento, embarazo, muerte, escolaridad, etc no tengan cobertura extraordinaria.

A “La Nación” que los trabajadores cobren més a mes los porcentajes que se les retiene le “parece” – pretende hacer parecer - un aumento de salario comparado con todos los beneficios que esos “descuentos” brindan.

Esos “descuentos” han sido bien conceptualizados por la doctrina laboral como salario diferido.

Un solo ejemplo tira por tierra cualquier argumento a favor al respecto.

Si el hijo de un trabajador tiene una apendicitis ¿ Cuanto cuesta llevarla a cabo en un sanatorio privado? ¿Y cuanto cuesta hacerlo en una Obra Social?

En lo personal en la primera no sé, efectivamente, cual es el costo, pero seguro algunos miles de pesos, en la segunda nada. ¿Cuantos meses de aportes serían ese costo, años y años, probablemente? O ¿ Cuanto cuesta una buena medicina prepaga para un grupo familiar tipo?. Miles y miles de pesos al año.

Ahora bien, si bien “La Tribuna de Doctrina” prevé que esto es de máxima ya veremos que nada es dicho al azar.

El hecho de estas eliminaciones tiene un sentido y es la idea de crear – para esto si “contribuimos” – un sistema contributivo de ahorro en el que participe tanto el empleador como el trabajador ¿para qué? Para sustituir la indemnización por despido, estilo el sistema de la construcción.

Obviamente el DUEÑO de este fondo sería el trabajador y estaría administrado por un ente autónomo “transparente” que nadie sabe que porcentaje cobraría por administrar y ¿quien pondría la plata de esa comisión?.

Ah!! Ustedes creen que va a ser el DUEÑO del fondo?...!

Acá está una de las claves por las cuales sacar los aportes y contribuciones a la seguridad social.

Si, además, por una de esas casi imposibles casualidades, el fondo se mantuviera sin utilizar porque nunca se prescindió del trabajador, magnánimamente, este podrá convertirse al momento de jubilarse en una renta vitalicia.


Otro de los puntales en el plano individual sería el MANUAL FLEXIBILIZADOR DE LA RELACIÓN INDIVIDUAL DE TRABAJO.

  • Contratos Flexibles (en algún momento llamados basura) - Jornada Flexible – Polivalencia funcional  – Multifuncionalidad:

Una de las modalidades de contrato flexible ya se trata de implementar en Mac Donald bajo la figura de la “pasantía”.

Más lo que sería contrato a plazo fijo flexible – o sea sin límite de tiempo máximo -; otros “tipos de contratación modulares” que son todos eficaces para la promoción del empleo y la reducción de los costos laborales.

La experiencia nos ha demostrado, no sólo en la Argentina sino en otras partes del mundo que sino hay promoción real, por parte del estado del empleo apuntando al mercado productivo interno NO HAY CREACIÓN DE EMPLEO -.

Esas experiencias sólo han demostrado la sustitución de trabajo por tiempo indeterminado, por trabajo precarizado y si reducción de algunos costos empresarios, pero nunca reducción del desempleo.

Por el contrario ello, sumado a las jornadas flexibles, así como a la polivalencia funcional y multifuncionalidad laboral que se pretenden, desalientan la demanda de empleo porque con ellas se puede sustirtuir, tranquilamente, mano de obra, siendo la consecuencia de la aplicación de este tipo de organización del trabajo, no la creación de empleo, sino la expulsión de esa mano de obra.

Porque un sistema como este necesita del desempleo, necesita de un importante “ejercito de reserva laboral” para mantener en pie la flexibilización y la precarización laboral, así como el disciplinamiento de los trabajadores con el objeto de obstruir el conflicto laboral.

Pero como bien indica el Diario de la Clase dominante el punto fundamental se encuentra en la reforma de la cuestión colectiva.

Se debe desarticular el modelo sindical argentino; se debe atacar el principio de concentración sindical y fundamentalmente, descentralizar la negociación colectiva, llevando la primacía de la negociación al nivel menor, o sea a la empresa.

Para esto – ya descartando que el nivel de negociación debe ser el de la empresa – “La Nación expresa”: “…ello debe realizarse entre interlocutores genuinos, que aunque tengan intereses distintos, estén finalmente alineados en la búsqueda del éxito de la empresa a la que pertenecen…”.

Lo puesto en papel presupone entonces: Negociación por empresa e interlocutores “genuinos”.

¿Quiénes serían los interlocutores genuinos, que aunque tengan intereses distintos, estém finalmente alineados en la búsqueda del éxito de la empresa a la que pertencen?

Deberíamos responder, entonces, ¿Los trabajadores de la empresa? ¿Ellos conjuntamente o lo que hoy denominamos comisión gremial interna y eliminamos la personería gremial? ¿Cuál sería esa reforma?.

Hay algo que está claro descentralización y negociación en la empresa, pero con los trabajadores de la empresa: ¿El formato jurídico? Lo vemos después.

Pero hay un indicio los empleadores no quieren “atomización” en la empresa que promuevan una competencia entre dirigentes sindicales que quieran más y más. A esta altura ya parece un Sketch de Capussotto.

Termina la cuestión colectiva expresando:

a)               La negociación descentralizada debe ser un motor de la reformulación del modelo de relaciones laborales.

O sea al centrar la negociación en la empresa y sacarla de la esfera del Sindicato con personería gremial, se pretende desconcentrar la fuerza y dividir al colectivo de trabajadores, disminuir la capacidad de negociación; romper los lazos de solidaridad y, por lo tanto nulificar u obstruir al máximo la capacidad de conflicto.

b)              Debe eliminarse la obligatoriedad de la homologación de la autoridad administrativa.

Por qué la eliminación de esta? Es muy simple porque lo que la homologación hace es controlar si el acuerdo cumple con el orden público laboral. O sea ese orden legal mínimo que impone la ley de contrato de trabajo que no puede ser suprimido por acuerdo de partes. Y la idea flexibilizadora de esta reforma, pretendiendo una modificación de las relaciones individuales de trabajo parece que no alcanza, sino que además podría ser más profunda si las partes se “ponen de acuerdo”.

Ya hemos aludido que un modelo de este tipo necesita de la desocupación y que ello genera disciplinamiento de los trabajadores y lo que en derecho del trabajo se ha dado en llamar “temor reverencial”.

Para ser más claros una de sus manifestaciones es el temor a perder el empleo ante contextos desfavorables y una “posible” amenaza del empleador.

Motivo por el cual al desplazarse la negociación a la empresa y haber un ejercito de desocupados esperando, cualquier negociación en el ámbito menor, realizada por los trabajadores de la empresa estará viciada y, casí seguramente, irá en contra de sus derechos o se negociará lo “mínimo indispensable para su subsistencia” al decir del Presidente de la Nación.

La voracidad, expresada por el Diario La Nación, de la clase dominante no tiene límites.

Nuestra legislación laboral ya es flexible pero ello nunca alcanza. La contratación es cierto es por tiempo indeterminado como regla general pero si concurren las condiciones que la ley dice hay excepciones.

Además la estabilidad laboral no existe. No hay estabilidad impropia, la estabilidad es estabilidad o no hay estabilidad. Si hay estabilidad su contracara no es otra que la reincorporación no um precio por el despido.

Ponerle un precio al despido implica una salida flexible. Es la reforma que se negoció en el 74 propuesta por los propios empleadores ante el anteproyecto de ley que establecía sí la establidad en el empleo del trabajador.

A lo largo de la historia de las relaciones laborales en el país hubo varios tiempos de bonanza.

La llamada Argentina del Centenario era un país macroeconómicamente próspero, con una legislación laboral prácticamente inexistente con alto desempleo y pobreza creciente.

La ganancia de esa bonanza nunca “derramó”. Los grupos de poder no reparten si los trabajadores no tienen sindicatos fuertes.

Paradójicamente los únicos períodos de bonanza donde menos desocupación hubo, menor distancia entre ricos y pobres hubo, mejor distribución de la ririqueza hubo fue cuando los trabajadores sumaron y avanzaron en derchos, no cuando fueron flexibilizados.

Cuando más fuertes fueron los sindicatos, más derechos obtuvieron los trabajadores, más y mejores salarios tuvieron y mayor crecimiento tuvo el país. 1945 – 1955 / 2003 – 2015.

Esos sindicatos han sido y son por regla general los sindicatos con personería gremial por rama de actividad que, también por regla general negocian en la actividad y, posteriormente, pueden articular en el ámbito menor con participación de los delegados o comisión gremial interna. Ello para que los trabajadores no pierdan poder de negociación.

Si el Capital, como siempre lo ha hecho tiende a concentrarse, más allá que se vaya diversificando en distintas empresas, no se puede desconcentrar la fuerza de los trabajadores.

Esto pretendida reforma busca, lisa y llanamente su debilitamiento – el de los sindicatos y los trabajadores en forma individual y colectiva - y allí radica, posteriormente, el fundamente fáctico de la flexibilización y retroalimentación de la debilidad de los trabajadores.   

BLACK CANARY


jueves, 16 de junio de 2016

Del 16 de Junio de 1951 al “Caso López”


El 14 de enero de 2015 publiqué en este blog un artículo denominado “La Grieta”, haciendo un raconto histórico político de su profundidad y de su trayectoria no siendo esta un “producto” contemporáneo sino una constante histórica, originada por la lucha de clases en sus distintas manifestaciones en la Argentina.
Pero si hay un día al que se lo podría bautizar como el día de “La Grieta” ese es el 16 de Junio de 1951.
Este día se intento el primer golpe de Estado contra el Gobierno Popular de Juan Domingo Perón, pero también su asesinato.
Ello pergeñado, fundamentalmente, por la Marina Guerra cuya aviación hizo su bautismo de fuego en contra del gobierno constitucional y en contra de miles de argentinos, bombardeando la Casa Rosada, el edificio de la CGT y la Plaza de Mayo que estaba siendo poblada por centanares de trabajadores.
El intento de golpe impulsado por la oligarquía nacional y los factores de poder económico, nacional e internacional no logró su objetivo político, pero fue un fuerte llamado de atención y EL ANTECEDENTE del golpe del 16 – si 16 – de septiembre de 1955.
Antes del bombardeo Perón se había cruzado al Ministerio de Guerra, razón por la cual no estaba en la Casa Rosada a la hora del bombardeo, razón por la cual no fue siquiera herido por dicha acción terrorista.
Sin embargo más de trescientas trabajadoras y trabajadores murieron en el bombardeo a la Plaza de Mayo y, aproximadamente, ochocientos fueron heridos de distintas consideración, entre esos ochocientos más de doscientos mutilados.
La escena en la zona de la Casa Rosada, Plaza de Mayo y CGT era lo más parecido a la devastación que hoy se puede ver en Siria, Irak o Afganistan, quizá peor, mucho peor.
Para quienes bombardearon la histórica plaza las trabajadoras y trabajadores de nuestra patria no importaban, al vocabulario de hoy eran “simples daños colaterales” necesarios para cumplir una misión suprema que era derrocar al “Tirano”.
Rara tiranía!!! Una tiranía inclusiva que despertó el odio de las clases dominantes porque ahora los laburantes tenían un LUGAR dentro de la sociedad, como verdaderos ciudadanos y no como meros recursos del capital.
Esas personas ahora tenían derechos! Esos compatriotas disfrutaban de un salario digno, de vacaciones, de un aguinaldo, de una jornada limitada, pero limitada en serio, de horas extraordinarias, de descanso semanal y descanso diario como corresponde.
Tenían derecho a ser representados sindicalmente con entidades gremiales fortalecidas.
La dignidad que obtuvieron durante la “Tiranía” era tal que los patrones se indignaba diciendo: “Resulta que ahora me mira a los ojos y me reclama derechos”
Esto fue imperdonable y la “Tiranía” tenía que caer, porque un gobierno que distribuye la riqueza y otorga derechos a quienes no lo tienen o tenían es una “tiranía” y aquel que hace lo contrario es un gobierno republicano y demócrata.
Así es la concepción liberal – capitalista de la democracia.
Este ODIO de clase se fue concentrando cada vez más hasta que el 16 de septiembre de 1955 logró el objetivo de derrocar al Presidente Perón.
Cuando de “Grieta” hablamos todo esto está escondido!!! Un intento de magnicidio y golpe de Estado y, posteriormente un golpe de estado con persecución, desapariciones y miles de fusilamientos y encarcelamientos.
La justificación del golpe es bastante parecida a la “pesada herencia” de cambiemos. Así Lonardi manifiesta en su primer discurso que:
 “Diez años de irresponsabilidad y corrupción nos han llevado a la situación más desastrosa de nuestra historia económica.” “Creemos en el sistema de la libre empresa que tanto ha contribuido al progreso de la civilización occidental, porque no es incompatible con una sana política económica del Estado.”
“El gravísimo error del gobierno depuesto fue pretender la industrialización oprimiendo a los productores rurales”.  “Mientras tanto hay un déficit de 3.500.000.000 de pesos, en conjunto, de los transportes administrados por el Estado. Este déficit es una de las fuentes de inflación, pero no la única”.  “A todo esto, el Banco Central, convertido entonces en instrumento de una mala política,ha emitido fuertes cantidades de dinero.”
“El país con sano instinto se daba cuenta de que esta mistificación permanente de la propaganda encubría algo grave. Había males profundos que se estaban ocultando a la opinión pública; mientras se aumentaban los sueldos y salarios y el alza de precios no tardaba en devorar los aumentos. Veía y sentía todo pero no conocía claramente los males ni sospechaba su magnitud”.
“Ahí está al descubierto la base completamente ficticia en que se apoyaban las mejoras sociales y de que se vanagloriaba la administración depuesta”. “….quiere decir que las mejoras de unos se han hecho a costa del empeoramiento de otros. Así han sufrido los ingresos de los hombres del campo, con las graves consecuencias que se han visto…..”
“Promete al pueblo argentino el nivel de vida de los grandes países y desconoce la necesidad de producir más, destruyendo la agricultura, descapitalizando los transportes y sofocando la actividad económica con toda suerte de perturbadoras intervenciones estatales”. 
“Desbarataremos el absurdo aparato de medidas intervencionistas y volveremos a tomar en nuestra manos el manejo eficaz del recurso de la política económica”.

Todo lo que se encuentra subrayado y en negrita es “obra” de un “servidor”. Siempre ante los procesos populares se encuentra la palabra o el término corrupción. Esto tiene dos sentidos.
Uno el de hacer olvidar los logros obtenidos, presentándolos como resultado de una política sucia que de no haber sido así, hubiese sido otra muy distinta, como la que se tiene que imponer de ajuste y devolución de la riqueza transferida a los sectores dominantes.
El otro sentido que tiene es desligitimar a la política en si mismo, tratando que las trabajadoras y trabajadores, se desanimen y desmovilicen funcionando en el mejor de los casos dentro de la democracia formal o legitimando regímenes autoritarios.
Todo muy conocido, demasiado conocido, actual muy actual, con la salvedad – no menor por cierto - del golpe de Estado.
Sin embargo, esto tiene un hilo conductor histórico – político – económico común con el gobierno de “Cambiemos” cuya presidencia ejerce Mauricio Macri.
No, solo desde la aplicación de las políticas concretas de ajuste y distribución regresiva del ingreso, socavando a los sectores populares, sino desde las acciones de encubrimiento y de distracción.
Una de ellas, la preferida del gobierno y de los sectores dominantes es “LA CORRUPCIÓN”.
Pareciera que ello, con complicidad de los medios hegemónicos, es lo que se puede hacer “TAPA” siempre y cuando tenga o se pueda inferir una ligazón o una mínima ligazón con el gobierno popular.
La vara no es la misma cuando se trata de la corrupción de los sectores dominantes.
El escándalo de los papeles de Panamá, conocido como #PanamaPapers, es de una dimensión imposible de mensurar al lado de los casos Lázaro Baez – acallado por el “periodismo independiente” porque parece ser que tiene más conexión con el actual presidente que con el anterior gobierno – y del caso López.
El mismo tiene una repercusión mundial inusitada – tanto La Nación. Como Clarin tiene todas las pruebas como para mandar a Macri tras las rejas unos cuantos años -.
Los diarios más importantes del Mundo: El New York Times; El País de España; The Guardian Británico; la misma BBC de Londres; sorprendentemente, la CNN; el diario alemán Süddeutsche Zeitung; el francés Liberation, entre otros manifiestan que Mauricio Macri es el político más implicado.
Habrá que imaginarse entonces lo que debe ser, cuando ya renunciaron tres primeros ministros, un ministro de la cartera de gobierno española y David Cameron está en la cuerda floja.
Pero esto los medios lo “naturalizan” y la mayoría de la casta política también. Esto pretende, como decía más arriba, desmovilizar y deslegitimar la política.
Asimismo al centrar la “noticia” en “LA CORRUPCIÓN”, pero en la corrupción de un solo sector político se pretende además tapar las políticas económicas (no sociales), profundizar un modelo liberal capitalista de concentración de la riqueza y justificar la riqueza espuria con la aprobación de una ley de blanqueo de capitales hecha a la medida de quienes evadieron, lavaron dinero y del capital financiero.
Al decir de Alejandro Dolina: “No me preocupan los corruptos porque a esos hay que juzgarlos y mandarlos a la cárcel” a lo que agrego: esa es toda la discusión. “Si me preocupan las políticas que se imponen que golpean y hambrean a los sectores populares”
A la corrupción hay que combatirla venga del sector que venga. Es una responsabilidad social e institucional pero hay que resistir con el alma y con la mayor militancia, sin que el árbol nos tape el bosque las políticas liberales que pretenden concentrar la riqueza en pocas manos porque eso es la mayor obscenidad y corrupción que tiene una sociedad.
Sino entendemos que una sociedad que tiende a concentrar la riqueza y el capital en muy pocas manos es un sistema de por sí corrupto, porque en ese caso la corrupción es inherente al mismo, no vamos a poder combatir la corrupción.
Está se combate con políticas de inclusión, de distribución democrática y popular de la riqueza, se combate con decisión política. Con políticas sociales, económicas y culturales dirigidas a los sectores populares y no a las clases dominantes, sino no hay lucha contra la corrupción.