martes, 15 de agosto de 2017

Cuando nos han derrotado?!

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Cuando nos han derrotado?!

En principio es importante recordar una frase de Don Arturo:

El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.

Introducimos esta máxima jauretchiana porque el triunfo en política es algo que necesita trabajo incesante, sobre todo cuando uno milita en el campo nacional y popular.

En este espacio los errores se pagan caro aunque sean mínimos, los sectores dominantes magnificaran todo tipo de error, hasta convertirlos en acciones cuasi delictivas.

Hoy en día esas acciones son propaladas a una velocidad inusitada, instantánea y constantemente repetetiva por los medios de comunicación que manejan los sectores dominantes.

Esto es algo nuevo? Perón sufrió el embate de la prensa escrita y radiofónica que eran los medios de comunicación de ese entonces. Como se puede ver no es nuevo, lo nuevo es la situación descripta anteriormente.

Por eso, ello impone cierto carácter de “infalibilidad” en las acciones que se llevan a cabo, hasta tanto se pueda cambiar la matriz cultural política – lo que comúnmente se revela como la Batalla Cultural –.

Que los sectores populares pierdan una; dos tres elecciones es realmente una derrota?

Desde el punto de vista formal lo es, pero hay que tener en cuenta que son batallas perdidas y que estás no redundan en perder la guerra.

La lucha de clases es una pelea histórica desde 1.789 – nacimiento del capitalismo - que aún no está saldada y mientras no esté saldada la guerra no se ha perdido.

Kafka decía: La “única libertad posible es la lucha por la libertad”;
El Che Guevara decía: “El presente es lucha, el futuro es nuestro”
Scalabrini Ortiz decía: “Luchar es en cierta manera sinónimo de vivir. Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada y el fusil. El que no lucha se estanca, como el agua. El que se estanca, se pudre”.
Perón decía: “No hay recetas para conducir pueblos, ni hay libros que aconsejen cuáles son los procedimientos, para conducirlos. Los pueblos se conducen vívidamente, y los movimientos políticos se manejan conforme al momento, al lugar y a la capacidad de quienes ponen la acción para manejarlos”

Todas estas frases hacen referencia a una militancia constante que quizá no vea los frutos de su militancia pero que va preparando el terreno para el triunfo.

Si bien es una frase remanida, no por ello es menos cierta. 
El paso de cada uno de nosotros por la historia  es nimio respecto del devenir histórico.

Es cierto que uno puede estar en el lugar indicado, en el momento indicado pero es algo que, en sí mismo, no se puede manejar y, simplemente debemos conformarnos con ser parte de la transición de una victoria final, salvo que la lotería histórica nos premie y decida que estemos en el momento justo, en el lugar justo.

Por eso la derrota implica que:

Ø  Logren sumirnos en el desánimo.
Ø  Logren sumirnos en la resignación.
Ø  Logren que dejemos la militancia.
Ø  Logren que nuestras utopías se desvanezcan.
Ø  Logren que nos gane la tristeza y nos roben nuestra alegría.

Eso sí sería una derrota.

Solo debemos recordar que seguimos siendo “El suelo de la patria subvlebado”.


Carlos Marin

sábado, 15 de julio de 2017

La Reforma Laboral Brasilera - Banco de Pruebas para los Gobiernos Populares?

Brasil viene siendo el laboratorio de la derecha en términos de avances antipopulares, propugnando un esquema liberal a ultranza con disciplinamiento social y reformas estructurales, avasallando la república y la democracia que tanto pregonan.
Los medios de comunicación siempre tuvieron influencia sobre la población a saber:  “Unificaron todo el periodismo, la radiofonía y la televisión. Volcaron sobre papel y sobre los oídos toneladas - ¿cómo se mide esto?- de injuria y difamación. Convirtieron en traidores a la patria a los que la habían redimido de las viejas coyunturas a que ellos sirven; presentaron como tiranos a los libertadores, y no hubo basura del rincón o de retrete que no se arrojaran sobre los hombres, sobre las ideas y sobre la fe de pueblo argentino. Llamaron patriotismo, esquizofrenia; demagogia, al amor al pueblo; paralelo 42, a la organización sistemática del contrabando; libre empresa, a la destrucción del capital argentino para subordinarlo al extranjero; y la libertad de trabajo y de asociación, a la destrucción de los organismos sindicales y patronales de defensa de los intereses nacionales. Llamaron jueces a los sicarios; policías, a los matones; virtud, al entreguismo; desfiguraron todo, anatematizaron lo argentino, exaltaron lo extranjero, llamaron valentía al asesinato impune, y cobardía a la resistencia popular. Volvieron a desfigurar la historia, exaltando al cipayo y al vendepatria y denostando al patriota de verdad. Y eso lo dieron por el periódico, por la radio, por el libro, por la universidad, por la escuela. Y lo dieron en dosis masivas, en dosis para adultos, se dormían oyendo la palabra mentirosa del locutor y despertaron oyendo la palabra mentirosa del locutor”.
¿Quién decía esto? No, no es, ni fue Víctor Hugo Morales, sino Don Arturo Jauretche que, precisamente, no es un contemporáneo del locutor y periodista mencionado, ni contemporáneo de la gran mayoría de nosotros.
Si en aquella época, Jauretche ya decía esto sobre la mortal influencia de los medios de comunicación, con el avance de la tecnología, la mayor concentración multimediática a nivel nacional y regional, no es raro que la manipulación política crezca, exponencialmente y que mucha gente termine votando en contra de sus intereses.
Estos medios son parte esencial del dominio de la derecha como sector dominante – el poder real – “coincidiendo”, ideológicamente, en cuál es el modelo político que seguir, porque este instrumento también es parte del poder real.
La República, la Democracia, el Bienestar, la Ideología serán, la que los medios te muestren y no otra.
Hasta que los movimientos populares no logremos romper ese cerco y avanzar, culturalmente, en los sectores populares -tomando a estos en su concepción gramsciana - pequeños empresarios, clase media, estudiantes, profesionales, trabajadores e intelectuales orgánicos.  La instalación de conceptos de dependencia y semicoloniales, serán para la sociedad el “futuro”, la “inserción en el mundo”.
Para ese proyecto semicolonial, no solo hace falta el endeudamiento, sino la sumisión de los trabajadores.
Ahí es donde entra la flexibilización laboral.
La instalación de la Flexibilidad Laboral se propone como “la solución al problema del empleo”, lo que en realidad es la solución para que el empresario, maximice aún más sus ganancias, lo que nada tiene que ver con la lucha contra el desempleo.
En Brasil este proceso se está dando con suma crudeza y descaro.
Crudeza porque el sistema de relaciones laborales, con esta reforma queda roto:
Descaro porque se ha destituido a una presidenta, sin causa alguna que probase su falta de idoneidad para el cargo.
Presidenta que propugnaba un modelo distinto y que, en manos de la derecha fue “destituida”, defenestrada por los medios de comunicación y por la oposición cuyos representantes tienen más causas de corrupción que en las que en su momento pudieron haber tenido los funcionarios del gobierno norteamericano socios de Al Capone.
Es así como la Flexibilidad Laboral en Brasil – como no podía ser de otra forma, ayudados por los medios de comunicación – es tratada como si fuera la panacea para la creación de empleo. Los medios quitan del medio con esa batería desoladora la posibilidad de un debate político equitativo, puesto que se construyen imaginarios políticos difícil destruir.
Este imaginario es el que Jauretche denominaba zonceras.
En la Argentina de Menem y después de la Alianza hemos pasado por esa situación, sin embargo, no estamos lejos de que la discusión se vuelva a instalar.
El no haber podido avanzar, profundamente, en la batalla cultural que bien describe Don Arturo en la cita anterior, hace que dicho debate político sobre la Flexibilización Laboral como generadora de empleo, se pueda reinstalar puesto que hay una nueva generación de jóvenes que no han vivido, semejante atrocidad en el mundo del trabajo.
Hagamos esta pregunta ¿PepsiCo hubiera, realmente, tomado otra actitud si las normas laborales fuesen más flexibles? No, porque el tema se trata en maximizar la rentabilidad.
¿Las pequeñas empresas que cerraron, no hubiesen cerrado si hubiese normas del trabajo más flexibles? No, porque aquello que hizo que bajaran sus persianas no fue el sistema de relaciones del trabajo, sino la imposibilidad de pagar altísimas tarifas de luz, gas, agua y la recesión creada para hundir el mercado interno
¿Para que hace falta entonces una reforma laboral flexible?
Para que los grandes grupos empresarios y económicos puedan obtener mayores ganancias, porque son los que puede capear el temporal.
Otras conclusiones se pueden sacar a medida que ahondamos en las reformas flexibles al Código Legal del Trabajo.
Reformas que, inclusive, son muchísimo más profundas que las que se dieron en los ´90 en la Argentina.

1)  Trabajo Autónomo:
         En todo momento, aún en los tiempos flexibilizadores de la Argentina tratar de cubrir un puesto de trabajo en relación de dependencia por alguien que facturase, era un fraude laboral.

La reforma brasilera avanza sobre este estado y el trabajo en relación de dependencia puede ser reemplazado por un trabajador autónomo, así este cumpla con todas las notas de subordinación que el contrato de trabajo contiene.

         Esto es una profundísima reforma, violatoria de los principios esenciales del derecho del trabajo.

         En este sentido, por ejemplo, los trabajadores de PepsiCo – de regir una norma como esta en nuestro país podrían ser todos autónomos o reemplazados por tales. En ese sentido los trabajadores no tendrían los derechos laborales y convencionales que les pudieran ser aplicables.

         Ello sería la extinción lisa y llana de la contratación laboral en relación de dependencia y por ende, del derecho del trabajo.

2)  Tercerización – Externalización:

Con la reforma brasilera, se puede externalizar o tercerizar toda la actividad de la empresa, esto implica que, por un lado, con una oficina contable administrativa basta y sobra para el manejo de la empresa en si misma, puesto que tanto su actividad primaria o secundaria pueden ser tercerizados o externalizados.

         Dependiendo entonces de la política de la empresa, si decide tercerizar o externalizar toda su producción o no, se podría dar el caso licito de que dos trabajadores con las mismas tareas cobren, legalmente, un salario distinto, vulnerando el principio de igual remuneración por igual tarea.

         Si bien en nuestro país la tercerización está permitida, la externalización es un poco más discutible, lo cierto es que por más que algunas empresas lo hagan, el que se paguen dos sueldos distintos, en una misma actividad, no es legal.

         La reforma brasilera permite, legalmente la precarización del trabajador no, obviamente, por el esquema que se presenta en cuanto a las tercerizaciones, sino por todo el sistema que se quiere implementar.

         Obviamente, ello conspira contra la organización sindical. Cuantas más descentralizaciones empresarias haya, mayor dificultad para organizar el colectivo de los trabajadores de una misma empresa.

La tercerización es un plan empresario, que no solo implica la precarización individual, sino que tiene como fin la precarización colectiva, cuyo fin último es que se vaya dividiendo el colectivo laboral y que se quiebren así los lazos de solidaridad.

         Salario y Jornada:
         Como no podía ser de otra manera la reforma brasilera ataca al salario y la jornada de trabajo.

         Como ya dijimos la tercerización es una forma de atacar al salario, el trabajo en relación de dependencia reemplazado por el trabajo autónomo      es otra forma de ataque al salario, aunque quizás un ataque más “sutil”.

         Sin embargo, hay ataques más directos como la posibilidad que va a tener el empleador de hacer contratos a largo plazo, pero abonar por horas.

         En esa modalidad por horas no hay una cantidad de horas mínimas, ni una garantía salarial mínima horaria.

         Así el empleador, no sólo elude el salario mínimo, sino también el de la actividad.

 El Salario Mínimo en argentino, también incluye una garantía horaria, está regulado en la LCT y en la Constitución Nacional.
                 
         Si bien son un cúmulo de reformas aberrantes, esta la del salario, la de jornada y la de la negociación colectiva, se llevan el premio mayor.
         Sobre la jornada de trabajo podemos decir cuestiones muy contundentes que saltan a la vista.
         Después que se llevó mucha sangre de nuestros compañeros poder llegar a la jornada de ocho horas, la reforma brasilera permite que haya una jornada de 12 horas y mediante “negociación” individual, que sabemos que no es, precisamente, negociación sino imposición.
Dos cuestiones más de las esenciales
Indemnización:
Cabe aclarar que el sistema de indemnización brasilero es y era muy distinto al argentino.
El sistema previo a la actual reforma era bastante parecido al que tiene UOCRA. El trabajador despedido sin justa causa se llevaba lo que había acumulado en el fondo de garantia, más una multa del 40% y el derecho al seguro de desempleo hasta conseguir un nuevo trabajo.
La reforma solo da la opción- en el caso de despido sin causa – de llevarse el 80% del fondo de garantia y el 20% restante queda como una especie de seguro por desempleo.
En el esquema indemnizatorio, como se puede ver, Brasil ya tenía un sistema más que flexible. Lo que implica que el liberalismo es insaciable y su visión de las relaciones laborales es la de la Revolución Industrial.
Desde el punto de vista colectivo todas las reformas que hay al derecho individual, erosionan e hieren de gravedad al derecho colectivo y sindical.
Sin embargo, hay dos ataques directos al mismo.
Uno claramente ligado a la posibilidad de financiación de los sindicatos, quitándoles las contribuciones de solidaridad.
Con ello que se coarta delicadamente, la potencialidad de conflicto, de realizar medidas de acción directa restándole, asimismo, poder de negociación.
La segunda es priorizar los acuerdos individuales o plurindividuales por sobre la negociación colectiva e inclusive por sobre el Código Legal del Trabajo.
Esto hace retroceder al derecho del trabajo 130 años, preguntándonos sin en Brasil, realmente, es un derecho a partir de esta reforma
         El escenario político y democrático de un país se mide, fundamentalmente, en cómo se tratan los derechos sociales y laborales.
         Brasil demuestra, en la región, la peor de las caras del capitalismo liberal regional, con un avance y ataque a la cuestión social sin precedentes desde la reinstalación de la democracia formal en el pais vecino.
Hay otras reformas que podriamos nombrar como la de licencia por maternidad, el transporte al lugar del trabajo, la responsabilidad – irresponsabilidad – del empleador ante accidentes e higiene y seguridad laboral, entre otros.
Lo que debe quedar en claro es que esto no es una reforma laboral más. En si mismo, no es una reforma laboral. Es la ruptura del derecho laboral en el sistema del Estado de Derecho. Es la eliminación lisa y llana del Derecho del Trabajo.
Nos encontramos ante un banco de pruebas, ejemplarizador y con intención de proyección a todo Latinoamérica.
Esto porque estas reformas se llevan a cabo en la primer potencia económica, donde se la trasviste de democrática.
La misma solo pudo realizarse por la destitución de Dilma Roussef, lo que significó, para los sectores populares de Brasil, una gran derrota desmoralizadora.
Otro de los problemas que tiene Brasil es la desconcentración sindical. Mientras que en Argentina hay 1500 sindicatos con la cualidad de representación colectiva, en Brasil hay 17.000.
Volver al sistema de relaciones laborales de la Revolución Industrial es lo que el liberalismo manifiesta que es el futuro, ese es el proyecto de máxima. Entendiendo que con ello el desempleo solo será un recuerdo, en cuanto estas reformas se pongan en funcionamiento.
Claro, los trabajadores tampoco tendrán derechos y, la sociedad “moderna” se derrumbaría por completo.
Al liberalismo no le importa la democracia. Esta es solo un instrumento para llegar a la falta de límites en la explotación de los trabajadores y maximización de ganancias. Si ese instrumento no alcanza, se utilizará otro otros.
Es evidente que en Ecuador, Paraguay, Bolivia, Veneuela, Brasil y Argentina el autoritarismo liberal ha atacado y ataca a los gobiernos populares, desde lo semántico- creando imaginarios despectivos sobre ciertas palabras y conceptos- populismo por ejemplo como el más utilizado.
En dos de estos paises han llegado a la destitución de presidentes votados por mayoria popular mediante amañados juicios politicos – impeachment – en el caso de Brasil. Juicio Politico en el caso de Fernando Lugo.
En ninguno de los dos casos, los cargos imputados tuvieron que ver con su falta idoneidad para ejercer el cargo. Ello implica golpes de Estado disfrazados.
En Brasil y en Argentina se ataca judicialmente a quienes potencialmente podrian ser los futuros presidentes, en las próximas elecciones.
Así se lo Juzga a Lula en Brasil y se la persigue Judicialmente a Cristina Fernandez, con los adlatares de los medios de comunicación, para que los políticos que responden a los sectores dominantes realicen denuncias constantes contra ellos que, casualmente, caen siempre con los mismo fiscales y los mismos jueces.
Sin perjuicio de ello la proyección anti democrática que se ha dado en Brasil, va a ser mucha más dificil de implementrla en la Argentina.
La fortaleza sindical es la más grande en casi todo el mundo, la que ha creado las mayores conquistas en Latinoamérica.
Pero es probable que ello se intente. La represión en PepsiCo, asi como en la mayoría de las movilizaciones sociales es, simplemente, la muestra de como va a reaccionar el proyecto capitalista liberal.
Como he sostenido y sostengo, una democracia sustantiva, solo puede medirse en cómo se desarrolla el sistema de relaciones laborales.
Si la puja es por la distribución del ingreso, o si esta lo es por la pobreza y la defensa de los puestos de trabajo, será el sistema democrático en que estemos viviendo.
En estas elecciones muchos de los candidatos hablan de ponerle un freno a este proyecto.
Algunos con más credibilidad que otros, pero la democracia no se acaba en las urnas, se construye día a día y con mucha militancia.
Quedarse en las urnas, es quedarse en la “democracia formal”, pero si a eso no se le da sustancia, no es democracia.
Si se “apalean” los derechos de los trabajadore hasta, practicamte, destruirlos es claro que la democracia es inexistente.

Eliminar el derecho del trabajo o reducirlo a su mínima expresión, es eliminar la democracia.

viernes, 21 de abril de 2017

Editorial La Nación del 21 de Abril de 2017 y La Apología de la Discriminación.-

Es interesante ver como “La Tribuna de Doctrina” trata a la posible creación de nuevos derechos para los trabajadores.

En este sentido en la editorial del 21 de abril de 2017 transforma la mejor calidad de las relaciones laborales, en una contra a los efectos de la contratación.

Asimismo es sugestivo, como en su editorial, pretende transmutar las discriminaciones negativas en positivas en una forma solapada e hipócrita dirigida a las mujeres y su posibilidad de empleo.

Dependiendo con el cristal con que se mire, no sólo sería discriminación, sino una amenaza velada ; así como una discriminación por la orientación sexual, puesto que el proyecto de ley también contempla, a los efectos de la licencia, a las parejas de un mismo sexo.

El bloque parlamentario del FPV, con la primera firma de Wado de Pedro, ha presentado en la Cámara un proyecto de ley denominado “Protección para la primera infancia”.

En el mismo se extiende la licencia por maternidad de la madre de noventa (90) a ciento ochenta (180) días. Mientras que la del padre se extiende de dos (2) días, que tiene actualmente, a treinta (30) días.

A decir verdad una reforma necesaria, aunque quien suscribe el presente es partidario de que ambos padres tengan la misma cantidad de días de licencia.

Así también hay una clara alusión descalificadora hacia las parejas de un mismo sexo aduciendo o “preguntándose” irónicamente: Quién sería el otro progenitor. Siendo esta una decisión interna de la pareja.

Para ser gráficos el remate de la editorial es el siguiente: En ciertos exámenes pre laborales se suele preguntar por la situación afectiva de la futura empleada ante el temor del empleador a un embarazo y el juego de las consiguientes licencias.
La Nación no sólo hace una descripción “objetiva” de la selección de trabajadoras a un puesto de trabajo, sino en la manera en que está redactado, consiente que ello sea así.
De allí pues que, tomados todos los recaudos que las autoridades sanitarias aconsejen para la preservación de la salud de madres e hijos, se deberá ser cautelosos al aumentar los períodos de licencia, especialmente en tiempos de alta desocupación y mientras no vaya aumentando el empleo. De lo contrario, se podría terminar perjudicando a potenciales empleadas que cada vez podrían verse más excluidas de la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo.
En primer lugar es claro que se hace cargo que existe discriminación laboral cuando las mujeres están en época fértil y en pareja estable. ¿Será la forma de seleccionar personal de La Nación?. ¿Pareciese, no?
Lo cínico de esta editorial es que, atentando contra la posibilidad de que las trabajadoras y trabajadores obtengan mejoras en su relación de trabajo, hace la apología de la discriminación y aduce que esto favorecería a que las mujeres sean contratadas.
El último párrafo, que se parece más a una amenaza que a un análisis serio sobre legislación laboral, juega con la exclusión de las mujeres en el estructura ocupacional argentina con la frase “podrán verse “MÁS” excluidas de la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo”.
De ello se desprende con ese “MÁS” que La Nación expresa en la frase transcripta, que es natural la exclusión de las mujeres en lo laboral y/o la discriminación en varios ámbitos de la relación de empleo, tal como lo es el salario.
Resulta muy evidente que esta editorial es la voz de un empresariado hegemónico y concentrado que en cuanto a las relaciones de poder y de derechos, se creen los dueños de los mismos.
En realidad, la crítica a este proyecto de ley, no es una crítica en sí misma al proyecto, es demostrar con ello la fortaleza de clase, en la lucha de clases de este período, donde los sectores dominantes de la sociedad argentina, quieren demostrar que tienen la hegemonía del poder.

Black Canary

viernes, 7 de abril de 2017

No hay herramienta sindical que envejezca.


En general la discusión del derecho de huelga se basaba, en que como todos los derechos, no es absoluto, sino que habría que reglamentarlo – visión con la que no concuerdo -.

Si bien, en algunos momentos se insinuó su vetustez, ello nunca pasó de ser anecdótico.

Sin embargo, en estos días viene habiendo una escalada sobre esta herramienta sindical en cuanto que es una medida que se encuentra envejecida, fuera de toda actualidad, ineficaz y perjudicial para la sociedad. Algunas de las personas que así lo han manifestado son el Presidente Mauricio Macri; la Vicepresidenta Gabriela Michetti  y el Ministro de Trabajo Jorge Triaca.

Basados en una supuesta modernidad, descalificando al movimiento obrero cuando lo trata de mafia, el paro se supondría una conducta patológica de la sociedad, una anomalía de la misma que como patología y anomalía hay que erradicar en un contexto social “moderno” – concepto este último que no define nada por sí mismo –

Esta idea de la "anomalía patológica" es propia de los regímenes autoritarios, puesto que al ser una conducta irracional debe ser desterrada de una forma u otra – esto de una “forma u otra” por supuesto y por sobre todas las cosas incluye la represión -.

Un gobierno que en las formas dice ser dialoguista nunca descartaría la dinámica del conflicto y los derechos que de allí emanan., pero que en los hechos es sordo y mudo, 

El conflicto es inherente al juego democrático, le otorga cierta sustancia y, dentro de esa dinámica el derecho de huelga estará siempre latente.

El conflicto no es otra cosa que la manifestación, en general, de dos posturas distintas, no deja de ser en el fondo la discusión entre dos visiones que pueden ponerse de acuerdo mediante el diálogo sin que haya medidas de acción directa o puede ser que se necesiten diversas acciones – entre las cuales está el paro - para sentar a la otra parte a dialogar y tratar de sentar las posturas con el afán de poder llegar a un acuerdo sobre tales posiciones.

El Gobierno de Mauricio Macri no dialoga, hace que dialoga para las cámaras de televisión y los demás medios de comunicación, ante ello resulta muy difícil la resolución de cualquier conflicto.

Es lo que ha ocurrido con los docentes, en vez de hacer honor a ese diálogo que propone, fogonea aún más el conflicto: trata a sus dirigentes de corruptos; a los trabajadores de la educación de vagos; ofrece cifras de aumento irrisorias que el mismo gobierno sabe que son inaceptables; la justicia le debe decir que tiene que cumpla con la ley para que se abra la discusión salarial a nivel nacional; subestimando tanto a los maestros como a los demás sectores que entran en conflicto, ya sea laboral o social, argumentando que van por el “chori u la coca”.

Asimismo, entra en un macartismo – esto sí es vetusto – "intimándolos" a que revelen su filiación política, hasta llegar a que sea una conducta antisindical; tal como lo es tratar de utilizar pasantes o hacer diferencias de ingresos entre los que van a la huelga y los que nno

Todo ello no es porque el paro sea una herramienta envejecida, sino que es una posición de clase.

A esto viene que hay otro concepto que no ha enmohecido - pero así lo quieren instalar los sectores  dominantes – que es la lucha de clases.

Esta sigue y seguirá presente, mientras la sociedad vaya en camino a una más que importante inequidad.

Y porque la lucha de clases no ha “encanecido” porque ello se palpa día a día y, más aún cuando hay un gobierno que se presenta como liberal a ultranza.

¿Sino que es el conflicto docente?; ¿Qué es el conflicto de Cresta Roja?; ¿Qué es el conflicto de SANCOR?; ¿Qué es el conflicto de Volkswagen? ¿Qué es la puja salarial y de condiciones de trabajo?, podría seguir enumerando cosas pero este artículo se haría demasiado extenso.

Y ante ello la respuesta de los trabajadores puede ser muy variada.

La huelga como derecho es muy amplia y comprende distintas medidas – desde una volanteada hasta la toma del lugar de trabajo – medida esta última que la justicia ha avalado sino se producen daños a la propiedad –

Por supuesto el paro es una de esas medidas: Es una herramienta vieja? Sí porque los trabajadores la han utilizado desde los albores de la instalación del capitalismo.

Es una herramienta vetusta? No, para nada y en general, la puja salarial se ha definido y se define con alguna medida de fuerza de por medio, incluyendo entre ellas el paro.

La Asociación Bancaria tuvo un conflicto con el Banco Central por el despido de 40 trabajadores, la entidad sindical recurrió a varias medidas de fuerza, entre ellas el paro. Así se logró la reivindicación de los puestos de trabajo.

El mismo sindicato resolvió la puja salarial con varias jornadas de paro.  

Si fuera vestusta, desfasada en el tiempo, inapropiada. Como es que resuelven tantos conflictos, con dicha acción directa ?

Cualquier medida de fuerza es válida y no vetusta. Son las organizaciones sindicales las que deciden cual es la mejor herramienta a utilizar ante un conflicto.

Ni el Presidente de la Nación; ni la Vicepresidenta; ni el Ministro de Trabajo, ni ninguna persona extraña al movimiento obrero puede decirles que herramienta utilizar:

Al degradar tal medida, por elevación se les está diciendo cuales son las acciones a utilizar: No al paro; no a los piquetes y después? No a las medidas de acción directa?.

Esta es una concepción autoritaria, de regímenes autoritarios.

Así trataban al derecho de huelga las distintas dictaduras que pasaron por el país, así trataba a la huelga el fascismo; la falange y el nazismo.

Esta actitud de estigmatizar a los sindicatos, a sus dirigentes y por supuesto a las medidas de fuerza, no solamente es una conducta autoritaria, sino que remite a Civilización y Barbarie, nuevamente.

En realidad este gobierno encarna en todas sus acciones a ese concepto Sarmientino.

La democracia del PRO es muy particular: La democracia viene marchando!!

  

Black Canary

miércoles, 5 de abril de 2017

De manifestaciones buenas y “republicanas” a manifestaciones malas y “golpistas”



El Señor Pablo Mendelevich escribe ayer en La Nación una columna titulada “Un golpismo explícito lleno las calles de gente”

De entrada ya me parece un tanto sádico hablar de golpismo desde un medio de comunicación que avaló el golpe militar del 76 siendo cómplice de esa dictadura, al esconder el avasallamiento de los derechos humanos y el terrorismo de Estado.

Vaya paradoja!

Remarca la “civilidad” de la marcha del primero de abril. Ensalzándola como una manifestación colectiva en pos de la democracia y la República y, por supuesto, en apoyo al gobierno actual.

Ello en contraste con las marchas de la CGT, docentes, de ambas CTA,  del paro del 6 de abril y determinados dichos de Cristina Fernandez de Kirchner.

Todo ello configuraría una entente golpista cuyo motor es el Peronismo y por sobre todas las cosas, lo que Mendelevich llama el “Kirchnerismo Residual”.

En principio deberíamos discutir a que le llamamos gobierno democrático.

¿Un gobierno es democrático por el simple hecho de haber obtenido la mayoría de los votos en segunda vuelta – recordemos que con una exigua ventaja-?

Cuando los representantes elegidos por el sufragio de la sociedad gobiernan para un sector muy pequeño de la comunidad, siendo esta, además, la clase dominante, podemos decir que hay una legitimidad legal y formal de origen.

Sin embargo, ¿ se lo puede catalogar, rigurosamente,  de democrático?

Los Griegos a este proceso le llamaban la conversión de Democracia en Oligarquía.

Esta  era y es una de las deformaciones de la democracia y se da cuando los representantes gobiernan para unos pocos.
O sea, que para que a un gobierno se lo califique de democrático, no solo deben concurrir los votos, sino que sus actos de gobierno deben estar dirigidos a las mayoría de pueblo y, en especial, a los sectores más postergados de la sociedad.

Para que ello o ocurra una de las pautas fundamentales es la distribución equitativa del ingreso.

Otra pauta esencial es que el conflicto es el motor de la democracia y la negociación es su forma de canalización.

Si el actual gobierno vitupera y estigmatiza a los dirigentes, si pone al conflicto como una enfermedad patológica de la sociedad, está al ¿borde? del autoritarismo. Porque si es así a una patología hay que combatirla y en términos políticos ello implica reprensión.

De ello ya ha habido algunos ensayos.

Ante todo esto es muy difícil calificar de democrático y republicano a esta administración.

Esta mucho más emprentado a una Oligarquía Autoritaria que aquel de democracia.

La simple democracia formal no asegura que un gobierno sea democrático, para ello debe concurrir la substancia, lo que varios politólogos definen como democracia sustantiva.

Como buen Macartista Mendelevich, contrapone a este “buen gobierno” el proceso venezolano – al que seguramente no conoce en profundidad, salvo lo que dicen los medios hegemónicos- y este sería la aspiración del “ Kirchnerismo Residual”.

Pone en boca de Nestor Kirchner y de Cristina Fernandez esa aspiración.

Recordando una frase del ex presidente “Nos dicen Kirchneristas para bajarnos el precio, nosotros somos peronistas”.
Manipulando lo que fue el apoyo que en su momento tuvo el proceso venezolano por Nestor Kirchner y Cristina Kirchner pretende hacer un panegírico de sus pensamientos.

El Peronismo desarrollado por el y la ex presidenta de la Nación, simplemente, una continuidad histórica de los Gobiernos de Perón entre 1946 y 1955, hablando de golpes a gobiernos democráticos.

El Peronismo no necesita abrevar, tener como espejo ningún ejemplo de países hermanos.

El Movimiento Peronista tiene sus propios principios y doctrina que le alcanza y le sobra para hacer de ello un gobierno sustantivamente, democrático.

Si alguien ha sufrido los golpes de Estado ha sido el Peronismo, sufrimiento en forma literal.

En Junio de 1955 el Almirante Rojas bombardeo Plaza de Mayo. Murieron casi 500 trabajadores y más de mil resultaron heridos.

El golpe de estado de septiembre de aquel año no solo proscribió a Peron, sino que lo hizo con el peronismo.

Este tenía vedado participar de cualquier elección, proscripción que se mantuvo hasta 1973 (18 años de proscripción, lo que incluye al gobierno de Arturo Ilia que pareciera ser la “santidad” democrática, sin embargo mantuvo esa proscripción)

En  la dictadura de Rojas y Aramburu, se encarceló a más de mil dirigentes sindicales, Felipe Vallesse con 21 años se convierte en el primer desaparecido de las fuerzas represivas.
El peronismo no se podia, ni se podían siquiera nombrar las palabras peronismo, Perón o Evita, obviamente, como ya lo he manifestado, no se podía presentar a elecciones.

Tal es así que cuando en Alianza Andrés Framini ganó las elecciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires, la misma fue anulada.
Todo aquel que se identificaba como peronista era perseguido, encarcelado o reprimido o reprimido y encarcelado.

Con el golpe del 76 se inicia la etapa más nefasta de nuestro país donde treinta mil desaparecido fueron el saldo primario, alguno de estos militantes, otro dirigentes sindicales, delegados de empresas, estudiantes y de todas las profesiones que en su gran mayoría eran peronistas.

Para salirnos de duda de cierto relato tergiversado. ¿Eran Guerrilleros? El que contesta a esta pregunta es el propio Jorge Rafael Videla en la Navidad del 75.

En un discurso al “Pueblo Argentino”, manifiesta que la guerrilla está aniquilada y que solo resiste un pequeño foco en Tucumán – raro que la comunicación de esto la diera el general Videla y no la Presidenta de la Nación que constitucionalmente era la Jefa de las Fuerzas Armadas -.

Esto implica que el golpe ya era un hecho y que la fecha del 24 de Marzo fue una formalidad para que se practique la toma del formal delpoder político.

Si la mayoría de las desapariciones fueron entre el 76 y el 78, tal como se exponen en los documentos desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, evidentemente, los desaparecidos no fueron guerrilleros.

Sin embargo ni La Nación, ni Clarín, ni Pablo Mendelevich denunciaron lo que estaba pasando.

Es más Mendelevich fue columnista de las revistas Redacción y Confirmado.
La primera de ellas el 24 de Marzo de 1976 tituló “Se acabo la pesadilla”.

Mientras que “Confirmado” fue uno de los medios que ayudó a derrocar a Ilia.

Uno de los gobiernos que Mendelivich menciona para poner al Peronismo como un movimiento golpista.

Todo muy democrático en la vida del columnista.

Es algo así como que el Lobo hable de lo buenas que son las ovejas.
Hoy hablan de golpismo, cuando desde la cuna fueron golpistas.
Y por qué hablan de golpe?

Porque precisamente los que están gobernando son la pata civil de la dictadura del 76, o sus descendientes o aquellos que no lo dicen pero se sabe que están de acuerdo con esa tremenda, terrible etapa de nuestra historia.  Lo que, por supuesto, incluye a Mendelevich.

Asimismo enfrentando a las manifestaciones populares, con la reducida plaza del 1ro de abril que al lado de aquellas no dejan de ser una anécdota y no una plaza formidable como pretende el Señor Pablo Mendelivich.

Todo esto sigue teniendo el trasfondo de Civilización y Barbarie, reeditado desde Sarmiento siglo a siglo por la minoría acaudalada de esta sociedad y esa es precisamente, la verdadera grieta.


Carlos Luis Robinson Marin

miércoles, 8 de marzo de 2017

Encrucijadas del sindicalismo ante un gobierno liberal.-


En la década del 90 el sindicalismo sufrió una encrucijada parecida, quizá “más justificada” porque el liberalismo hizo su ascensión fue de la mano del triunfo del Partido Justicialista en las elecciones de 1989.
Está claro, de todas maneras, el sindicalismo no puede apoyar ningún gobierno, cualquiera fuere el signo político, que ejecute políticas liberales.

Este tipo de políticas siempre golpean a los sectores populares y como consecuencia de ellos a los trabajadores.

Sin embargo, un sector importante del sindicalismo ha quedado atrapado en una telaraña que ellos mismos fabricaron de la cual no pueden, ni saben salir.

Las críticas acérrimas al kirchnerismo - muy poco justificadas – volcaron a ciertos sindicatos a apoyar – en algunos casos en forma implícita y otros en forma explícita – a la candidatura de Mauricio Macri, inclusive a algunos dirigentes como Hugo Moyano que de mucha importancia en la resistencia al gobierno liberal que encaró en aquel entonces Carlos Menem.

Gremios enrolados en la CGT – no todos – “luchaban” contra la “terrible cuestión ganancias”, mientras que en la actualidad a pesar de los índices de desempleo; las suspensiones que se suceden a diario: el veto a la ley de antidespidos; el aumento las tarifas de los servicios públicos; el inflación que prácticamente se duplicó; la salarios que día a día pierden poder adquisitivo, aún están pensando si van a hacer una medida de fuerza.

Una respuesta muy anticipada a esto la dio en su momento el Secretario General de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo – insospechado de ser Kirchnerista – cuando le preguntaron por quien se inclinaba Scioli o Macri y el mismo contesto: “Prefiero seguir discutiendo ganancias con la continuación de este gobierno y no puestos de trabajo y rebajas salariales con Macri”.

Esto no era premonitorio, sino una simple observación de la cuestión política.

Hoy el Secretario General de la Asociación Bancaria lidera lo que se ha dado en llamar Corriente Federal de los Trabajadores; más el Núcleo del MTA, aunque con algunas bajas como Guincheros; Dragado y Balizamiento; Camioneros, entre otros.

Este conjunto de sindicatos – Asociación Bancaria incluida – es la verdadera oposición sindical al modelo liberal. Asimismo esta corriente tiene lazos con ambas CTA, lo que es de vital importancia para los trabajadores, puesto que desde el sector que se enfrenta a las políticas de pauperización de los sectores populares se está forjando una unidad en la acción.

Ahora bien, la conducta que reflejan los sindicatos que han quedado atrapado en la encrucijada macrista, implican varias consecuencias:

1)     Por un lado se están cavando su propia fosa puesto que ante el panorama político actual y su posible proyección pueden verse sobrepasados por las bases o van a producir el desánimo de las mismas, cualquiera de estos resultados –por causas diferentes- hacen mella negativa en esas organizaciones sindicales.

2)    Ponen en duda el modelo sindical argentino, no porque este no sea – según mi punto de vista – el mejor modelo de acumulación de la fuerza y potencia conflictiva, sino porque las conductas de los dirigentes hacen que, para la opinión pública y para aquellos que no están consustanciados con lo que implica el modelo sindical y su filosofía interna – conducta y modelo se identifiquen a pesar que es una identificación irreal.

3)    El posible ascenso del sindicalismo trotskista. Este no es malo por sí mismo, pero las experiencias históricas como las de SITRAC Y SITRAM por ejemplo, tienen como resultado la proliferación de sindicatos por empresa y la desconcentración de la fuerza de los trabajadores.

Ello que mal se llaman sindicatos clasistas, en el fondo, atentan contra la fuerza de los trabajadores, precisamente, por la desconcentración o descentralización sindical.

Además un problema grave de los sindicatos comandados por trotskistas es que los conflictos son a todo o nada y si el conflicto no llega a buen puerto los daños para los trabajadores son inmensos. La negociación, prácticamente, no es una opción.
        
El daño que está haciendo este sindicalismo cuya tela de araña ha sido de su propia arquitectura y en la que ha quedado atrapado es más que importante.

Queda planteado así con conflicto macro – intersindical del cual depende el futuro de los trabajadores y por ende del país.

Esta puja se encuentra dada entre el sindicalismo enmarañado y el sindicalismo que responde a las demandas populares.

Hay una gran oportunidad si el conflicto se decanta hacia estos últimos que van dando pequeños pero constantes pasos para ganerse el apoyo de la mayoría de los trabajadores en el ámbito macro – estructural.

Si el sindicalismo que prevalece es el enmarañado tendrá que ser con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, sino el futuro será muy aciago o con una conflictividad desorganizada.

Black Canary

lunes, 22 de agosto de 2016

Zonceras Liberales Presenta: “LAS TARIFAS”.-


El debate sobre el tema tarifario contiene varias zonceras las que trataremos de ir decantando, sin que ello signifique que su orden tenga alguna prioridad:

Sin aumento de tarifas no hay inversión:
Ello sólo puede ser así, si obviamente se quitan los subsidios al sector energético, direccionado a que las familias e, inclusive, el sector productivo tengan que abonar una tarifa menor.

Entonces sí el aumento de tarifas puede – y solo puede – llegar a redundar en inversión posterior.

Sin embargo, para la dinámica empresarial, previo a la inversión está la rentabilidad y, dependiendo de cual fuere la voracidad empresaria – la que en nuestro país es hipersensible – habrá posibilidad de inversiones.
Esto hablando, por supuesto,, de las empresas ya instaladas, las que en sus balances dicen haber invertido, en un promedio de $ 400.000.000 por año.

Todas las empresas aluden al retraso tarifario pero, ¿Cómo se entiende que si EDESUR S.A. ha invertido la suma que hemos referido, precedentemente, y ha tenido una utilidad en 2015 de $ 1.342.000.000 o EDENOR S.A. que también, ha denunciado en su balance inversiones por encima de las realizadas por EDESUR S.A. haya tenido utilidades en el 2015 por $ 1.142.000.000?

¿A QUÉ SE ESTARÍA LLAMANDO RETRASO TARIFARIO?.

Claro está que aquí habría que investigar qué pasó con el dinero que las mismas empresas denuncian, en sus balances, que han invertido y cuáles han sido el resultado final de esas obras de inversión, porque a la luz de lo acaecido en los últimos tiempos parecen no verse los resultados.

Sin perjuicio de ello y, tomando como cierto lo manifestado en los balances en estos últimos doce años, donde prácticamente, no ha habido aumento tarifario; ha habido inversiones y también ha habido ganancias empresarias.

Porque más allá de las quejas de las empresas de servicios públicos a la comunidad y, sacando ya la década del 90 en la cual se instalaron: ¿cómo pueden ser que estas empresas – multinacionales en todos los casos – aún se queden en el país si no obtienen ganancias y/o utilidades? ¿No vamos a creer a esta altura del partido que son emprendimientos altruistas?.

Esto da por tierra que los subsidios estructurados en la “pesada herencia” no compensaran tarifas, así como según los balances empresarios que no se hicieran inversiones.

Pero a ello hay que sumarle además las inversiones hechas desde el Ministerio de Planificación que, efectivamente, se hicieron, pero eso sería parte de otra nota.

Por otro lado se habla de nuevas inversiones, en términos de nuevos emprendimientos empresarios, no ya de aquellos que tienen su capacidad instalada, o sea que el aumento de tarifas haría más atractivo la inversión en el país de nuevas empresas.

Pero: ¿Qué nuevas empresas? ¿Se van a abrir las áreas de concesión? ¿Se permitirá que nuevas empresas compitan con EDENOR; EDESUR; EDELAP; o con GAS NATURAL BAN o METROGAS?  

La única forma que te puedan decir estas cosas es que, precisamente, jueguen con tu ignorancia de cómo funcionan los servicios públicos y cuál es la posibilidad de estructura empresaria en ellos.

Sin aumento de tarifas hay caos, inflación y el “apocalipsis”.-
Lo peor de esta máxima liberal no es que es una gran mentira, sino que además esconde sobre sus hombros, lo que la mayoría de los chantajes liberales esconden: la transferencia de riqueza a los sectores dominantes.

Por qué?

En primer lugar, los mal denominados “ajustes” en clave liberal significan que los sectores medios y de bajos recursos soporten las estructura social sobre su espalda.

Ello implica una decisión política clara de en quien debe recaer el peso de salir de una crisis o de ejecutar un plan de crecimiento – crecimiento económico, no significa en sí mismo mayor empleo, ni una mejor distribución del ingreso -.

Esto tiene como consecuencia que siempre hay una opción alternativa a una decisión política de ese tipo o de cualquier tipo, no hay determinismos económicos, hay decisiones políticas que determinan el destino económico de un país.

Lo perverso de esta “máxima” es que, como se ha visto en la práctica, la sociedad estuvo más cerca del caos con el “ajuste” en las tarifas que sin él.

Que además un ajuste de ese tipo genera inflación directa e indirecta – sin entrar a hablar de cierre de pequeñas y medianas empresas, desocupación y otras nefastas consecuencias -.

Inflación directa porque un aumento de tarifas de ese tenor impacta de lleno en el índice de inflación  e, indirecta porque repercute en mayores costos de las empresas y estos se trasladan a los precios que, obviamente, aumentan el índice inflacionario.

Es muy rara la lógica liberal!!! Cuando se quiere justificar la ecuación mayores ingresos a los sectores de mayores recursos, con frotar la uña con agua se cae el esmalte.

El fallo de la Corte es un acto de “justicia” y un “cachetazo” al Gobierno.

Aunque el fallo puede tener varias lecturas políticas y, con él, cada uno puede llevar agua para su molino, lo cierto es que:

a)    La sentencia, no ahonda en la cuestión de fondo – si el aumento es justo ó no, porque para la “justicia” ese es un problema político –
b)   Es una decisión que se basa en la legalidad formal – no se hicieron las audiencias –
c)    Solamente abarca a los consumidores residenciales.
d)   Lo único que demanda es la realización de audiencias públicas.

Consecuentemente con ello, si bien anuló el “tarifazo” a los consumidores residenciales, lo hizo por una cuestión formal y no por una razón de fondo.

Ello quiere decir que lo que la Corte ha dicho es que: “Si quieren aumentar las tarifas tienen que cumplir con las formalidades de la ley, sino no son válidas”

¿Deslegitimó la Corte al gobierno?

Sí y no.

Sí porque le dijo “de esta forma no procede”, pero al mismo tiempo como no se pronunció, ni se va a pronunciar por la cuestión social que implica el aumento de tarifas, se impone que una vez cumplido el requisito formal, el aumento de tarifas estará totalmente legitimado en términos legales.

Al mejor estilo “Hijo de Pierri” la Corte Suprema de Justicia le dijo al Gobierno de Cambiemos: “Boludo!! hacé las cosas bien” y de paso, le descomprime un poco el escenario político candente que venía en alza.

Muy por el contrario a lo que muchos creen, la Corte ha sido – probablemente lo sea en todo su mandato hasta que vaya viendo cambio de vientos – el mejor asesor que tuvo en el tema tarifas y, el mejor “Ministro” en ejecutar las acciones en pos de conseguir el objetivo del aumento.

Ningún acto de “Justicia”, mucho menos un “Cachetazo”.-

Tarifas y el debate de fondo:
Pero la “zoncera” más grave está como siempre en el fondo de la cuestión.

El debate aumento de tarifas sí, aumento de tarifas no, aumento de tarifas gradual o más o menos, esconde una discusión más profunda.

La lucha CONTRA un modelo liberal – y resalto contra porque es mentira que vengan siquiera a “derramar” algo, sino por el contrario a concentrar riqueza y Capital - es la lucha por una sociedad justa, libre y soberana.

Es oponer un modelo que haga de lo colectivo, de lo solidario, de lo distributivo, de lo social, de lo comunitario una meta en común.

Para un modelo liberal como el que hoy gobierna el país la tarifa de un servicio público es un bien de mercado y es ahí cuando la discusión en realidad se acaba.

Cuando aceptamos que la luz tiene un precio que es un bien de mercado, que el gas tiene un precio que es un bien de mercado; que el agua tiene un precio que es un bien de mercado; que las telecomunicaciones tienen un precio que son un bien de mercado; que los pasajes de subte; tren y colectivo tienen un precio que son un bien de mercado o sea, que los servicios públicos esenciales son bienes de mercado, es allí donde hemos perdido la batalla.

Batalla que, obviamente, hasta el momento venimos perdiendo desde el momento mismo en que esos servicios se encuentran privatizados y, el Estado cada vez le otorga más poder a las empresas concesionarias.
Batalla que venimos perdiendo porque no damos el debate de fondo sobre si estos servicios deben ser bienes de mercado – como lo son hoy – ó deben ser bienes sociales que el Estado debe hacerse cargo para que los mismo sean lo más barato posible y que, no representen una carga sustancial en el bolsillo de los trabajadores, aún cuando en esa concepción se favorezca también a sectores de altos recursos.

No es un debate que atrasa como nos quieren hacer creer, es un debate más que necesario.

¿Importa, realmente, como son las tarifas en otros lugares del mundo? ¿Es estar inserto en el mundo que las tarifas de los servicios esenciales sean altas?
¿Alguien, prudentemente razonable, puede contestar ello afirmativamente?

Nos quieren hacer creer que “La Grieta” es un invento kirchnerista, sin embargo mientras haya concentración del Capital, es imposible que no haya grieta porque el Capital tendió a concentrarse desde su inicio – por eso el sistema previó desde su comienzo el delito de asociación ilícita para los trabajadores que se agruparan para hacer reclamos -.

“La Grieta” es ínsita al Capital, es un “invento” del sistema capitalista, la grieta no es otra cosa que la lucha de clases y se manifiesta en cada movimiento de los modelos liberales y el tema de los servicios esenciales, por supuesto, no escapa a esta dicotomía.

Quizá, si nos ponemos a pensar un poquito el lema PRO “En todo estás vos” es muy cierto y muy real.

El problema se centra que “ VOS” podés estar soportando todo el peso de la sociedad para la utilidad de los sectores dominantes – Modelo Liberal, Modelo Cambiemos, Modelo PRO – ó “VOS” podés estar en la puja de conseguir más y mejores derechos – Modelo Nacional y Popular; Modelo Social -.

En “TODO ESTÁS VOS”, pero las consecuencias de tu opción política no sólo ejerciendo el voto, sino en la construcción social y política hará que “VOS” seas peón o Alfil.

Black Canary