miércoles, 27 de julio de 2011

¿Que proyecta Santa Fe y Capital?


ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LAS ELECCIONES DE SANTA FE Y SU PROYECCIÓN EN LA POLÍTICA ARGENTINA.-

Como primer y obvia, Santa Fe  no es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más allá de la aparición de Miguel Torres Del Sel, como “figura rutilante” de la política santafesina.

Y no es lo mismo porque la elección de Santa Fe da para muchas y variadas lecturas.

La superficie y los números en el “encabezado” dice: Bonfati Gobernador con el 38 % de los votos; Miguel Del Sel segundo con el 35 % de los votos y tercero Rossi con el 22 % de los votos.

Una primera mirada diría que los “ganadores” de la jornada democrática fueron el Frente Cívico y Social y el PRO y un rotundo fracaso de del Frente Para la Victoria.

Sin embargo, en la medida que analizamos un poco más la situación surge que en ambas cámaras legislativas el Frente para la Victoria tiene mayoría propia, sin depender de ninguna alianza (28 legisladores de un total de 50 en diputados y 11 de 19 senadores).

A ello se le suma que en términos de intendencias que 21 ganó el Frente Cívico y Social y 19 el Frente para la Victoria y ninguna el PRO.

En tal sentido queda claro, que “al final del viaje” los ganadores de tal jornada han sido el Frente para la Victoria y el Frente Cívico y Social.

Para tener una idea de la heterogeneidad del voto y de la rareza de la distribución de poder el ejemplo central es Rosario, donde el Frente Cívico y Social arrasó para la intendencia, pero no tiene mayoría en el concejo deliberante.

Desde esta perspectiva es dificil manifestar como lo hace Miguel Bonfati que el voto ha sido un sufragio castigo al Gobierno Nacional.

Como decíamos, Santa Fe no es Buenos Aires y el análisis no puede ser tan lineal y enfocarlo en la fuerza ganadora, porque en realidad es muy dificil decir, exactamente, quien fue la fuerza ganadora en Santa Fe.

Cada una de las tres fuerzas que, prácticamente, se repartieron el 95 % de los votos emitidos puede mostrar una cucarda:

El Frente Cívico y Social su reelección en el poder ejecutivo; El Frente para la Victoria su dominio absoluto en ambas cámaras legislativas y una proporción balanceada de intendencias; el PRO la excelente elección de Del Sel que casi se alza con la gobernación.

Y en realidad si miramos todo el espectro desde la “lejanía” quien más tiene para festejar es el Frente para la Victoria.

La candidatura de Rossi.-

Ahora bien, que ha sucedido que la lista de diputados provinciales encabezada por María Eugenia Bielsa sacó 13 puntos más que la Lista para la gobernación encabezada por Agustín Rossi?

Ante ese cuestionamiento hay que destacar que el sistema de lista única rubro por rubro, tiende a focalizar más sobre el candidato que sobre la estructura partidaria.

Ello implica que Agustín Rossi no era un buen candidato? Todo depende del con el cristal con que se mire.

Es imposible desconocerle al Chivo, militancia, honestidad, idoneidad y consecuencia, ello en cualquier otro escenario lo haría un candidato de fuste, no sólo para el Frente para la Victoria, sino para cualquier otro partido que lo tuviera en sus filas.

Lo cierto es que no podemos dejar de recordar que la Resolución 125 caló muy, pero muy fuerte en el pueblo santafesino, la prueba está que en el 2009 la lista de candidatos a diputados nacionales que encabezaba el mismo Rossi, sacó apenas el 9 % de los votos, haciendo que el Chivo entre con lo justo a la cámara de diputados de la Nación y que, apenas dos años después el caudal de votos del mismo personaje suba a 22 %, con una responsabilidad eminentemente local.

No deja de ser una recuperación importante pero que, obviamente, no alcanzó para alzarse con la gobernación. La vacación de poder que tiene el Kirchnerismo – vocación indispensable para hacer política – y, por supuesto, la manera de la instalación del tema por parte del establishment, lo hace ver como una derrota.

En todo ello no hay que perder el contexto que rodea al candidato, lo que hace más importante la recuperación, porque en una sociedad “herida” por la 125, una de las espadas con acento local de dicha normativa fue el propio Agustín Rossi, esa convicción y consecuencia, es en gran parte “culpable” de esa diferencia que hay entre la lista de candidatos a diputados provinciales y la lista para gobernador.

A ello hay que sumarle que el Reutemanismo está más cerca – ideológicamente - de la Sociedad Rural y de Duhalde, De Narvaez o Ricardo Alfonsín que del kirchnerismo, más allá de que algunos dirigentes de aquel espacio hayan ¿“acompañado”?.

¿Por qué ello no repercutió también en las listas de diputados y en las intendencias?

Varios son los factores, allí juegan figuras locales pero, fundamentalmente, porque muchas veces no se identifica a las cámaras legislativas con el gobierno efectivo y las listas, separadas rubro por rubro, hacen hincapié en la figura del candidato, el cual, coyunturalmente, puede estar bien visto o tener una buena imagen – por distintas razones - en la sociedad.

Una de las enseñanzas que deja esta elección es que más allá de no haberse alcanzado el “sueno” de la Gobernación, puede estar gestándose una importante consolidación del espacio kirchnerista en Santa Fe: la escalada del 9 al 22 %, impone importante perspectivas, más teniendo en cuenta el 35 % que se sacó para diputados provinciales.

En ese mismo camino, sería importante también que el Reutemanismo se sincere y ocupe el espacio ideológico con el que comulga – mucho más cercano al PRO que al kirchnerismo –

No es una cuestión de encerrarse, sino de ir clarificando el espacio nacional y popular en todo el territorio nacional. Por supuesto que este espacio no supone solamente al peronismo y/o al kirchnerismo, sino otros sectores que más allá de sus dirigentes pueden y deberían estar en nuestro espacio político.

Esa es una construcción importante que hay que hacer en términos estratégicos de aquí al 2015.

En tales términos Rossi fue y no fue – al mismo tiempo - el mejor candidato al mismo tiempo. No fue porque su figura termino siendo refractaria para una mayor recuperación de votos por su ferviente, convencida y consecuente defensa de la 125, pero fue el mejor candidato para ir consolidando el espacio kirchnerista con un piso propio más que interesante para el futuro, si se trabaja bien y militantemente en forma estratégica.

Asimismo, no hay que olvidar que Agustín Rossi fue encaramado ahí por las primarias provinciales y la ciudadanía de Santa Fe lo eligió como el mejopr candidato del Frente para la Victoria para la gobernación, lo que implica todo el respeto democrático hacia su candidatura.

El Segundo Puesto de Del Sel.-
El 35 % de Miguel Torres Del Sel, por supuesto no responde a una sola causa, pero quizá lo que más importa es lo que proyecta políticamente ese porcentaje, que la cantidad de votos.

Tendremos que la imagen de Miguel Del Sel, sumado a un gran esfuerzo para caminar territorialmente Santa Fe hasta en los lugares más recónditos, coadyuvó mucho, muchísimo a la acumulación de votos. Esa imagen de tipo simple, entrador, de barrio que se ha ganado en base a su carisma como cómico, le ha abierto puertas en los barrios que a otros políticos le es más difícil sortear.

Obviamente, no es el único factor, pero le allanó bastante el camino. La evidencia está en que sólo él sacó ese porcentaje y que, los candidatos del PRO a las intendencias, diputaciones y senadurías no estuvieron ni cerca de esos guarismos.

Con ello se mezcla la actuación del Reutemanismo y la concentración de un voto más “puro” de descontento por el conflicto de la 125.

Sin embargo ese porcentaje tiene un valor de proyección estratégica para la derecha y, es lo que se esconde, detrás de ello.

Así como Macri concentra el núcleo duro de la derecha capitalitana, en Del Sel pretende aglutinarse también ese espacio, desde Santa Fe.

El Reagrupamiento de la Derecha y el Proyecto de País.

Con el envión del PRO en Capital y esta elección santafesina, la derecha quiere encontrar su lugar en el mundo aglutinando fuerzas dispersas en una propuesta conservadora con tintes – desde el discurso – populista. Por eso confluyó allí – subrepticiamente - el Reutemanismo, por eso Del Sel saluda, fervientemente, y agradece a Duhalde. Por eso el colorado De Narvaez también expresa su beneplácito a pesar de que Alfonsín – en desagradable esquizofrenia oportunista/política – va al bunker de Bonfati. Por eso Carrió dice alegrarse por el susto que se llevó el socialismo.

En tal sentido con mezcla de previsión y mensaje político a todo un espectro, pero esencial y coyunturalmente, a las elecciones de Santa Fe, Biolcati lanza un discurso en la Rural coincidente con esta línea conservadora y populista al mismo tiempo.

Muchos han criticado el discurso de Biolcati por no responder, efectivamente, a la historia; otros por anacrónico; otros por su supuesta ignorancia y desfachatez; otros por gorila.

Sin embargo el mensaje es muy claro, con una dirección concreta y es todo un manifiesto, más allá de las cuestiones anecdoticas criticables, del modelo de país que este sector empieza a proponer, más orgánicamente y menos espasmódicamente.

No en vano el Jefe de la Sociedad Rural alude a Sarmiento y pone en su boca que: “…Sarmiento es el hombre que soñó un país.
Otro país. Diferente a este…”.

Sarmiento es uno de los símbolos de una época, símbolo de una Argentina agro – exportadora; símbolo de una sociedad dividida en Civilización y Barbarie, donde no había que ahorrar en sangre de gauchos. Símbolo de una Argentina para pocos que desemboca en la generación del 80 y en una de las experiencias más retrogradas en términos sociales que experimentó la República Argentina.

Período que va desde 1870 a 1945, con el pequeño interregno Yrigoyenista, que rápidamente fue abortado, primero por el alvearismo y, posteriormente, por el primer golpe de estado en la Argentina que inaugura una serie nefasta de cortes en el sistema democrático argentino, avalado tanto por la Corte Suprema de Justicia, como por la Oligarquía Local.
                                                                                                                                                      
La Sociedad Rural como “representativo” social de una clase ha sido fuente ideológica y sostén político de esas etapas y, pretende constituirse en el referente actual – lógico desde el modelo de país que se propone -.

Como símbolo, también, es  dable recordar que Martínez de Hoz, nieto de uno de los fundadores de la Sociedad Rural fue el Ministro de Economía de la dictadura más oscura, sangrienta y luctuosa que haya tenido nuestro país entre 1976 y 1983

Esa Argentina que propone Biolcati, remembrando a Sarmiento, es la Argentina donde el derrame no llegaba nunca, donde los conflictos sociales y la pobreza estaba a la orden del día.

Donde los reclamos laborales eran fuertemente reprimidos y expulsados del país los dirigentes gremiales. En esto hay que recordar que regía la denominada ley de residencia y que ella proponía deportar a los extranjeros que causaran disturbios sociales.

La incidencia de esa ley en los reclamos laborales y sindicales era directa, porque la mayoría de los dirigentes sindicales eran inmigrantes italianos, españoles o polacos.

Esta Argentina para pocos desemboca en la década infame, en el fraude patriótico, en la crisis y pobreza extrema de la mayoría del pueblo argentino.

En síntesis lo que se pretende es anular un gobierno que tiene en su agenda la redistribución de la riqueza, la lucha contra la pobreza; el fortalecimiento de la organización sindical; el aumento progresivo del poder adquisitivo de los trabajadores y de sus derechos; la eliminación del desempleo; el avance de un sistema público de salud; la consolidación de la sustitución de importaciones como premisa del desarrollo industrial; la construcción de un Estado fuerte que sea el balance justo entre el capital y el trabajo, donde el mal denominado “mercado” este al servicio del Estado y no viceversa.

En definitiva un país que lleve como banderas ineludibles a La Justicia Social, la Soberanía Política y la Independencia Económica, como principios mínimos indispensables.

Algunas consignas populistas que se lanzan desde este espacio que se empieza a pegeñar con el triunfa de primera vuelta de Macri y este segundo puesto simbólico de Del Sel, con más la apoyatura de la Sociedad Rural, el Duhaldismmo, el Reutemanismo, el Radicalismo “alfonsinista” noventoso y Elisa Carrió entre otros, solo tienen la intención de disfrazar al lobo de oveja.

Sería importante que gente valiosa, más allá de sus dirigentes, que se encuentran en el Frente Amplio Cívico y Social; En Proyecto Sur; en la Coalición Cívica; los pocos que sobreviven a la “desideoligización” y vaciamiento del radicalismo Yrigoyenista, inclusive, en ciertos espacios trostskistas, que efectivamente quieren un país distinto se encolumnen, con todas las críticas que crean tener detrás del proyecto nacional y popular.

Toda revolución social empieza con la instauración de un pensamiento nacional y popular y después va tomando la forma que los propios actores políticos dentro del espacio le van dando.

La contradicción principal está con esos sectores que utilizan a Sarmiento para decir que modelo de país quieren, no en otro lado.

Las revoluciones nacionales crecen desde el pie y necesitan militantes y dirigentes que sepan deslindar la contradicción principal de las contradicciones secundarias.

El movimiento social más importante en la Argentina ha sido el Peronismo, ha sido la organización política que ha iniciado en 1945 el proyecto de mayor avance social y democratizador de la Argentina.

Es aquel que ha incluido en la política argentina a los trabajadores, el que ha incluido en la política argentina a la mujer y el que ha puesto en vigencia los mayores derechos sociales en América Latina, así como expandido, increíblemente, la denominada “clase media” Argentina.

Estamos llamados, como militantes, a continuar ese proyecto de liberación nacional que quedó trunco en 1955 y que, en realidad se retoma recién, tenue e incipientemente, en el 2003 de manera casi “sorpresiva”.

La lucha es importante, debemos atraer a esos sectores que se pretenden “progresistas” y de “izquierda”, que muchas veces - la mayoría - confunden o se enmarañan en las contradicciones secundarias y, coadyuvan a que no se avance por sobre la contradicción principal.

Debemos pelear contra la zoncera propuesta sobre la desideologización de la gestión de gobierno, que no es otra cosa que la máscara “dulce” de una ideología profunda, autoritaria, sesgada y egoísta, que tiende a favorecer a los poderes más concentrados por sobre el colectivo social.

Pero, fundamentalmente, estamos peleando contra una poderosa minoría que pretende un país para pocos.

Las elecciones si bien son importantes ganarlas, también son importantes aquellas en las que no se logra el objetivo, si se entiende que sobre esa base hay que proseguir trabajando con más fuerza, que el proyecto es a largo plazo y transformador. Porque las transformaciones reales son las que se institucionalizan, no aquellas que son una primavera coyuntural.

Carlos Luis Robinson Marin

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